La idea de hoy contiene la única salida del miedo que tendrá éxito. Nada más funcionará; todo lo demás carece de significado. Pero este camino no puede fallar. Todo pensamiento que tienes forma algún segmento del mundo que ves. Es con tus pensamientos, pues, con lo que hemos de trabajar, si tu percepción del mundo ha de cambiar.
Si la causa del mundo que ves son los pensamientos de ataque, debes aprender que son esos pensamientos los que no quieres. No tiene sentido lamentar el mundo. No tiene sentido tratar de cambiar el mundo. Es incapaz de cambiar porque es meramente un efecto. Pero sí tiene sentido cambiar tus pensamientos acerca del mundo. Aquí estás cambiando la causa. Los efectos cambiarán automáticamente.
El mundo que ves es un mundo vengativo, y todo en él es un símbolo de venganza. Cada una de tus percepciones de la realidad externa es una representación pictórica de tus propios pensamientos de ataque. Bien puede uno preguntarse si esto puede llamarse ver. ¿No es fantasía una palabra mejor para tal proceso, y alucinación un término más apropiado para el resultado?
Ves el mundo que has hecho, pero no te ves a ti mismo como el fabricante de imágenes. No puedes ser salvado del mundo, pero puedes escapar de su causa. Esto es lo que significa la salvación, pues ¿dónde está el mundo que ves cuando su causa ha desaparecido? La visión ya contiene un sustituto para todo lo que crees ver ahora. La belleza puede iluminar tus imágenes, y transformarlas de tal modo que las amarás aunque estuvieran hechas de odio. Pues no las harás tú solo.
La idea de hoy introduce el pensamiento de que no estás atrapado en el mundo que ves, porque su causa puede ser cambiada. Este cambio requiere, primero, que la causa sea identificada y luego soltada, para que pueda ser reemplazada. Los dos primeros pasos de este proceso requieren tu cooperación. El último no. Tus imágenes ya han sido reemplazadas. Al dar los dos primeros pasos, verás que es así.
Además de usarla a lo largo del día según surja la necesidad, se requieren cinco períodos de práctica al aplicar la idea de hoy. Mientras miras a tu alrededor, repite lentamente la idea para ti y luego cierra los ojos y dedica alrededor de un minuto a buscar en tu mente tantos pensamientos de ataque como se te ocurran.
A medida que cada uno cruce tu mente, di:
Puedo escapar del mundo renunciando a los pensamientos de ataque acerca de _____.
Mantén cada pensamiento de ataque en la mente mientras dices esto, y luego descarta ese pensamiento y pasa al siguiente.
En los períodos de práctica, asegúrate de incluir tanto tus pensamientos de atacar como los de ser atacado. Sus efectos son exactamente los mismos porque son exactamente lo mismo. Aún no reconoces esto, y en este momento sólo se te pide que los trates como lo mismo en los períodos de práctica de hoy. Seguimos en la etapa de identificar la causa del mundo que ves. Cuando por fin te des cuenta de que los pensamientos de ataque y de ser atacado no son diferentes, estarás listo para soltar la causa.
✨ Resumen y puesta en práctica
La llave que abre la puerta de la prisión.
Amado, la lección 23 te ofrece el único camino que conduce fuera del miedo y que alguna vez tendrá éxito. Nada más funcionará. Pero este camino no puede fallar. La idea es sencilla y revolucionaria: puedes escapar del mundo que ves abandonando los pensamientos de ataque. Cada pensamiento que tienes forma un segmento del mundo que ves. Si los pensamientos de ataque son la causa del mundo vengativo que percibes, entonces debes aprender que son esos pensamientos los que no quieres. De nada sirve lamentarse del mundo ni intentar cambiarlo.
El ejercicio comprende dos períodos más largos, de cinco minutos cada uno, por la mañana y por la noche. Empiezas repitiendo la idea del día, luego examinas tu mente con cuidado para descubrir en ella todos los pensamientos de ataque que contiene. Para cada uno, dices: « Puedo escapar del mundo que veo abandonando los pensamientos de ataque acerca de ___. » Sueltas cada pensamiento de ataque liberándolo a medida que aparece. El curso insiste en que no estás encarcelado en el mundo que ves, porque su causa puede ser cambiada. La belleza puede iluminar tus imágenes y transformarlas, pues no las harás solo.
Esta lección es la solución al problema planteado por la lección 22. Aquella mostró que el mundo es una forma de venganza; esta te muestra cómo salir de él. La lección 24 y la lección 25 seguirán deshaciendo la identificación con el ego, preparando el terreno para las lecciones 26-30, que abordarán la invulnerabilidad, el deseo de ver y la presencia de Dios. Cada paso que das en esta dirección es un paso hacia una libertad que nunca has conocido.
Para hoy, dos períodos de cinco minutos, mañana y noche. Con los ojos cerrados, repite la idea del día. Luego examina tu mente con cuidado. Para cada pensamiento de ataque que descubras, suéltalo diciendo la idea. No estás solo en este proceso. La belleza te espera al otro lado.
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