¡Mi alma eleva cada noche hacia el Cielo el grito del Amor!
¡La Belleza estrellada de Dios atrae con fuerza el grito del Amor!
El sol radiante y la luna danzan cada mañana en mi corazón al amanecer:
Y, al despertarme al día, suscitan el grito del Amor.
En cada pradera por la que paseo la mirada, veo jugar los rayos del sol de Dios;
¡Y todas las maravillas de la Creación suscitan el grito del Amor!
Convertido en el Todo dentro del Todo, ahora veo claramente a Dios en todas las cosas;
Y, anhelando elevarme desde la Unión, ¡el grito del Amor alza el vuelo!
¡La Belleza estrellada de Dios atrae con fuerza el grito del Amor!
El sol radiante y la luna danzan cada mañana en mi corazón al amanecer:
Y, al despertarme al día, suscitan el grito del Amor.
En cada pradera por la que paseo la mirada, veo jugar los rayos del sol de Dios;
¡Y todas las maravillas de la Creación suscitan el grito del Amor!
Convertido en el Todo dentro del Todo, ahora veo claramente a Dios en todas las cosas;
Y, anhelando elevarme desde la Unión, ¡el grito del Amor alza el vuelo!