Las almas que el amor ha puesto en movimiento giran sin cesar,
Como los arroyos hacia su gran Rey Océano.
Tú eres el Sol de todos los pensamientos humanos;
Tus besos son las flores de la primavera.
El alba palidece de deseo amoroso;
La luna llora y se aflige.
Tú eres la Rosa y, por Ti, desde lo más profundo de su alma,
Los ruiseñores aún cantan en sus suspiros.
Como los arroyos hacia su gran Rey Océano.
Tú eres el Sol de todos los pensamientos humanos;
Tus besos son las flores de la primavera.
El alba palidece de deseo amoroso;
La luna llora y se aflige.
Tú eres la Rosa y, por Ti, desde lo más profundo de su alma,
Los ruiseñores aún cantan en sus suspiros.