Todas nuestras dulzuras balan en ti,
Tú das a los labios de los niños sus sonrisas bondadosas.
Me trituras hasta convertirme en gotas de rosa,
Y bajo el lagar, no me quejo.
En Tu dulce dolor, todo dolor se olvida;
Pues yo, Tu rosa, ese era mi propósito.
Me ordenaste florecer sobre Tu manto,
Y me hiciste señal ofrecida a los ojos de todos.
Y cuando me esparces por el mundo,
Este florece en belleza, todo divino.
Tú das a los labios de los niños sus sonrisas bondadosas.
Me trituras hasta convertirme en gotas de rosa,
Y bajo el lagar, no me quejo.
En Tu dulce dolor, todo dolor se olvida;
Pues yo, Tu rosa, ese era mi propósito.
Me ordenaste florecer sobre Tu manto,
Y me hiciste señal ofrecida a los ojos de todos.
Y cuando me esparces por el mundo,
Este florece en belleza, todo divino.