El mundo te dio falsas pistas, como un ghul:
No prestaste atención a la pista, sino que fuiste hacia aquello que no tiene pista.
Puesto que ahora eres el sol, ¿por qué llevas una diadema?
¿Por qué buscar un cinturón, si has abandonado el centro?
He oído decir que miras tu alma con mirada torcida:
¿Por qué miras tu alma, si has ido hacia el Alma del alma?
¡Oh corazón, qué ave maravillosa eres, tú que, persiguiendo las recompensas divinas,
has volado con dos alas hacia la punta de la lanza, como un escudo!
La rosa huye del otoño; ¡oh, qué rosa intrépida eres,
tú que has ido a pasear en presencia del viento otoñal!
Cayendo como la lluvia del cielo sobre el techo del mundo terrenal,
corriste en todas direcciones hasta escapar por un conducto.
Guarda silencio y libérate del dolor de hablar: no duermas,
pues has encontrado refugio junto a un Amigo tan amoroso.
No prestaste atención a la pista, sino que fuiste hacia aquello que no tiene pista.
Puesto que ahora eres el sol, ¿por qué llevas una diadema?
¿Por qué buscar un cinturón, si has abandonado el centro?
He oído decir que miras tu alma con mirada torcida:
¿Por qué miras tu alma, si has ido hacia el Alma del alma?
¡Oh corazón, qué ave maravillosa eres, tú que, persiguiendo las recompensas divinas,
has volado con dos alas hacia la punta de la lanza, como un escudo!
La rosa huye del otoño; ¡oh, qué rosa intrépida eres,
tú que has ido a pasear en presencia del viento otoñal!
Cayendo como la lluvia del cielo sobre el techo del mundo terrenal,
corriste en todas direcciones hasta escapar por un conducto.
Guarda silencio y libérate del dolor de hablar: no duermas,
pues has encontrado refugio junto a un Amigo tan amoroso.