¡Oh, amantes, oh, amantes, ha llegado la hora de abandonar el mundo:
El tambor de la partida llega a mi oído espiritual desde el cielo.
¡Miren, el guía se ha levantado y ha preparado las filas de sus camellos,
Y nos ha pedido que lo absolvamos de toda culpa: por qué, oh viajeros, duermen?
Estos sonidos, delante y detrás, son el bullicio de la partida y de las campanillas de los camellos;
A cada instante, un alma y un espíritu parten hacia el Vacío.
De estas candelas volcadas, de estos pabellones azules
Ha surgido un pueblo maravilloso, para que los misterios sean revelados.
Un sueño pesado te ha caído encima, venido de las esferas giratorias:
¡Ay, esta vida es tan ligera; ten cuidado con ese sueño tan pesado!
Oh alma, busca al Amado; oh amigo, busca al Amigo,
Oh vigilante, mantente despierto: no corresponde a un vigilante dormir.
El tambor de la partida llega a mi oído espiritual desde el cielo.
¡Miren, el guía se ha levantado y ha preparado las filas de sus camellos,
Y nos ha pedido que lo absolvamos de toda culpa: por qué, oh viajeros, duermen?
Estos sonidos, delante y detrás, son el bullicio de la partida y de las campanillas de los camellos;
A cada instante, un alma y un espíritu parten hacia el Vacío.
De estas candelas volcadas, de estos pabellones azules
Ha surgido un pueblo maravilloso, para que los misterios sean revelados.
Un sueño pesado te ha caído encima, venido de las esferas giratorias:
¡Ay, esta vida es tan ligera; ten cuidado con ese sueño tan pesado!
Oh alma, busca al Amado; oh amigo, busca al Amigo,
Oh vigilante, mantente despierto: no corresponde a un vigilante dormir.