Eso es el Amor: volar hacia el cielo,
Rasgar a cada instante cien velos.
En el primer instante, renunciar a la vida:
En el último paso, sentir sin pies.
Considerar invisible este mundo,
No ver lo que aparece ante uno mismo.
«¡Oh corazón, me dije, que Él te bendiga
Por haber entrado en el círculo de los amantes,
Por mirar más allá del campo de visión,
Por penetrar en los repliegues del pecho!
¿De dónde te vino este aliento, oh alma mía,
De dónde viene este latido, oh corazón mío?»
Rasgar a cada instante cien velos.
En el primer instante, renunciar a la vida:
En el último paso, sentir sin pies.
Considerar invisible este mundo,
No ver lo que aparece ante uno mismo.
«¡Oh corazón, me dije, que Él te bendiga
Por haber entrado en el círculo de los amantes,
Por mirar más allá del campo de visión,
Por penetrar en los repliegues del pecho!
¿De dónde te vino este aliento, oh alma mía,
De dónde viene este latido, oh corazón mío?»