¡Oh, espíritu, lánzate a la búsqueda y a la indagación, como la corriente de un arroyo,
y tú, razón, para obtener la Vida eterna, toma sin cesar el camino de la Muerte.
Recuerda a Dios hasta olvidarte de ti mismo,
para perderte en Aquel que es llamado, sin distraerte por quien llama ni por el llamado.
y tú, razón, para obtener la Vida eterna, toma sin cesar el camino de la Muerte.
Recuerda a Dios hasta olvidarte de ti mismo,
para perderte en Aquel que es llamado, sin distraerte por quien llama ni por el llamado.