¡OH AMOR!, te confieso que lloré en los oscuros pensamientos de la noche;
pero ahora Tu radiante Sol me ha traído un día luminoso.
¡OH ALMA de mi propia alma!, mi yo eres Tú, tal como soy:
Tú eres el Todo, y he encontrado en Ti todo lo que buscaba.
Tú eres la dulzura misma de la vida, la plena embriaguez,
el mar rebosante de perlas, el oro purificado.
Quienquiera que se acerque a Ti debe primero renunciar a su alma;
muere bajo el ceño de Tu frente, vive cuando alcanza Tu Sonrisa.
Tu favor hace temblar de temor el corazón del amante,
hasta que llega Tu Ira y reduce a nada su debilidad.
pero ahora Tu radiante Sol me ha traído un día luminoso.
¡OH ALMA de mi propia alma!, mi yo eres Tú, tal como soy:
Tú eres el Todo, y he encontrado en Ti todo lo que buscaba.
Tú eres la dulzura misma de la vida, la plena embriaguez,
el mar rebosante de perlas, el oro purificado.
Quienquiera que se acerque a Ti debe primero renunciar a su alma;
muere bajo el ceño de Tu frente, vive cuando alcanza Tu Sonrisa.
Tu favor hace temblar de temor el corazón del amante,
hasta que llega Tu Ira y reduce a nada su debilidad.