Un aguador, cargado con su agua, vio delante de él a otro aguador, y enseguida le pidió agua. Pero este le dijo: «¡Oh tú, que ignoras las cosas espirituales! Puesto que tú mismo tienes agua, ¿por qué no bebes de ella?». El otro replicó: «Dame agua, tú que posees la ciencia espiritual, pues estoy harto de mi propia agua».
Adán estaba harto de las cosas antiguas, y esto fue lo que lo impulsó a lanzarse audazmente hacia el trigo, algo nuevo para él. Vendió todas las cosas antiguas por un poco de trigo; vendió todo lo que tenía por trigo. Se volvió tuerto. El dolor del amor subió de su corazón a su cabeza; el amor vino y llamó a la puerta por él. Cuando quedó aniquilado en el resplandor del amor, las cosas antiguas y nuevas desaparecieron a la vez, y lo mismo le ocurrió a él. Cuando ya no le quedó nada, actuó sin nada; lo que poseía, lo apostó por nada. Pero no está al alcance ni de mí ni de todo el mundo estar harto de sí mismo y morir por completo a sí mismo.
Adán estaba harto de las cosas antiguas, y esto fue lo que lo impulsó a lanzarse audazmente hacia el trigo, algo nuevo para él. Vendió todas las cosas antiguas por un poco de trigo; vendió todo lo que tenía por trigo. Se volvió tuerto. El dolor del amor subió de su corazón a su cabeza; el amor vino y llamó a la puerta por él. Cuando quedó aniquilado en el resplandor del amor, las cosas antiguas y nuevas desaparecieron a la vez, y lo mismo le ocurrió a él. Cuando ya no le quedó nada, actuó sin nada; lo que poseía, lo apostó por nada. Pero no está al alcance ni de mí ni de todo el mundo estar harto de sí mismo y morir por completo a sí mismo.