Otro pájaro dijo a la abubilla: «Si el rey de quien se trata posee la justicia y la fidelidad, Dios también me ha dado mucha rectitud e integridad, y nunca he faltado a la equidad con nadie. Cuando estas cualidades se reúnen en un individuo, ¿cuál no será su rango en el conocimiento de las cosas espirituales?»
«La justicia —le respondió la abubilla— es el rey de la salvación. Quien es equitativo se ha salvado de las frivolidades. En efecto, vale mucho más observar la equidad que pasar toda la vida en las prosternaciones y genuflexiones del culto exterior. Ni siquiera la liberalidad es preferible, en los dos mundos, a la justicia que se ejerce en secreto. Pero quien la pone en práctica abiertamente difícilmente estará exento de hipocresía. En cuanto a los hombres de la vía espiritual, no piden a nadie que les haga justicia, sino que la reciben generosamente de Dios».
«La justicia —le respondió la abubilla— es el rey de la salvación. Quien es equitativo se ha salvado de las frivolidades. En efecto, vale mucho más observar la equidad que pasar toda la vida en las prosternaciones y genuflexiones del culto exterior. Ni siquiera la liberalidad es preferible, en los dos mundos, a la justicia que se ejerce en secreto. Pero quien la pone en práctica abiertamente difícilmente estará exento de hipocresía. En cuanto a los hombres de la vía espiritual, no piden a nadie que les haga justicia, sino que la reciben generosamente de Dios».