Cuando José fue separado de su padre, Jacob perdió la vista por efecto de la separación de su hijo. De sus ojos manaban abundantes lágrimas de sangre; el nombre de José estaba siempre en su boca. El ángel Gabriel llegó y le dijo: «Si alguna vez vuelves a pronunciar el nombre de José, borraré tu nombre del número de los profetas y de los enviados».
Cuando este mandato de Dios llegó a Jacob, el nombre de José fue borrado de su lengua; pero, sin embargo, este nombre seguía siendo como su compañero de mesa, y lo repetía sin cesar en su corazón.
Una noche vio a José en sueños y lo llamó a su lado; pero recordó lo que Dios le había ordenado y, turbado y abatido, se golpeó el pecho. Sin embargo, por efecto de su debilidad, dejó escapar de su corazón inmaculado un suspiro de tristeza. Cuando se levantó de su agradable sueño, llegó Gabriel e hizo oír estas palabras: «Dios dice: No has pronunciado el nombre de José con tu lengua, pero en su lugar has dejado escapar un suspiro; ahora bien, por tu suspiro conozco la realidad. En verdad, has destruido tu penitencia. ¿Qué provecho has sacado de ello?». —«Así actúa el amor sobre el espíritu; mira lo que el juego del amor obra en mí».
Cuando este mandato de Dios llegó a Jacob, el nombre de José fue borrado de su lengua; pero, sin embargo, este nombre seguía siendo como su compañero de mesa, y lo repetía sin cesar en su corazón.
Una noche vio a José en sueños y lo llamó a su lado; pero recordó lo que Dios le había ordenado y, turbado y abatido, se golpeó el pecho. Sin embargo, por efecto de su debilidad, dejó escapar de su corazón inmaculado un suspiro de tristeza. Cuando se levantó de su agradable sueño, llegó Gabriel e hizo oír estas palabras: «Dios dice: No has pronunciado el nombre de José con tu lengua, pero en su lugar has dejado escapar un suspiro; ahora bien, por tu suspiro conozco la realidad. En verdad, has destruido tu penitencia. ¿Qué provecho has sacado de ello?». —«Así actúa el amor sobre el espíritu; mira lo que el juego del amor obra en mí».