El pato salió temerosamente del agua; se dirigió a la asamblea de las aves, vestido con su mejor traje, y dijo: «Nadie, en los dos mundos, ha hablado de una criatura hermosa más pura que yo. Hago regularmente, y a toda hora, la ablución legal; luego extiendo sobre el agua la alfombra de la oración. ¿Quién se mantiene sobre el agua como yo? Pues sin duda poseo un poder maravilloso. Soy, entre las aves, un penitente de mirada pura, vestido puro y morada siempre pura. Nada me parece provechoso, excepto el agua, pues mi alimento y mi morada están en el agua. Por grande que sea la pena que siento, la lavo enseguida en el agua, que nunca abandono. Es preciso que el agua alimente siempre el arroyo donde me encuentro, pues no me gusta la tierra seca. Solo tengo que ver con el agua; ¿cómo la abandonaría? Todo lo que vive del agua no puede prescindir de ella en absoluto. ¿Cómo podría atravesar los valles y volar hasta el Simorg? ¿Cómo puede quien se contenta, como yo, con la superficie del agua, sentir el deseo de ver al Simorg?»
La abubilla le respondió: «¡Oh, tú, que te deleitas en el agua!, ¡tú, cuya vida está rodeada de agua como si estuviera rodeada de fuego! Te duermes plácidamente sobre el agua, pero llega una ola y te arrastra; el agua solo es buena para quienes no tienen el rostro limpio. Si eres así, haces bien en buscar el agua; pero ¿cuánto tiempo permanecerás tan puro como el agua, si tienes que ver el rostro de todos aquellos que no lo tienen limpio y que vienen a bañarse?»
Alguien preguntó a un loco religioso: «¿Qué son los dos mundos que ocupan todos nuestros pensamientos?». Él respondió: «El mundo superior y el mundo inferior son como una gota de agua que existe o no existe».
Al principio, se manifestó una gota de agua, que se revistió de las figuras más hermosas; pero toda figura que está sobre el agua, aunque sea de hierro, perecerá. No hay nada más duro que el hierro y, sin embargo, debes saber que tiene el agua por principio. Pero todo lo que tiene el agua como fundamento, aunque sea de hierro, no tiene más realidad que un sueño. Nadie ha considerado jamás el agua como algo estable. ¿Acaso un edificio sería sólido sobre el agua?
Alguien preguntó a un loco religioso: «¿Qué son los dos mundos que ocupan todos nuestros pensamientos?». Él respondió: «El mundo superior y el mundo inferior son como una gota de agua que existe o no existe».
Al principio, se manifestó una gota de agua, que se revistió de las figuras más hermosas; pero toda figura que está sobre el agua, aunque sea de hierro, perecerá. No hay nada más duro que el hierro y, sin embargo, debes saber que tiene el agua por principio. Pero todo lo que tiene el agua como fundamento, aunque sea de hierro, no tiene más realidad que un sueño. Nadie ha considerado jamás el agua como algo estable. ¿Acaso un edificio sería sólido sobre el agua?