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Extracto
Cada vez que nos encontramos para despedirnos, al vernos abrazarnos y estrecharnos, creerías que no somos más que una letra duplicada. Aunque nuestros cuerpos son dos, el ojo no ve más que uno. Es por mi delgadez y su luz; y, de no haber sido por mi gemido, habría sido invisible a la vista.
Fuente Tarjumân al-Ashwâq, Poema 53 · 📖 Leer el pasaje completo
✨ Para meditar hoy
Según Ibn Arabí, maestro sufí andalusí, en este poema de amor de El intérprete de los deseos, dos amantes abrazados parecen una «letra duplicada», que en árabe se escribe una sola vez: es la imagen del alma tan unida a la luz del Amado divino que ya no se los distingue. Hoy, cuando saludes o abraces a alguien a quien quieres, tómate un segundo para sentir lo que los une más allá de sus dos cuerpos.
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