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Extracto
Sin embargo, si se domina a sí mismo y, apagando todo odio en su corazón, levanta a su adversario abatido y le dice: “Vamos, hagamos las paces y seamos hermanos”, alcanzará una victoria que no será un éxito pasajero, pues sus frutos durarán para siempre.
Fuente El Evangelio de Buda, LI, §5 · 📖 Leer el pasaje completo
✨ Para meditar hoy
Según el Evangelio de Buda, el Buda explica al general Simha que la verdadera victoria no consiste en aplastar al adversario: consiste, tras una lucha, en apagar todo odio en el corazón, levantar a quien está en el suelo y ofrecerle la paz; esa victoria da frutos que duran para siempre. Hoy, después de un desacuerdo en el que tuviste la última palabra, tiende la mano a la otra persona: una palabra de paz, un gesto de reconciliación.
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