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Lección 359

La respuesta de Dios es alguna forma de paz. Todo dolor Es sanado; toda miseria reemplazada por alegría. Todas las puertas de las prisiones se abren. Y todo pecado Se entiende como un mero error.

La respuesta de Dios es alguna forma de paz. Todo dolor es sanado; toda miseria es reemplazada por alegría.

Todas las puertas de las prisiones se abren. Y todo pecado se entiende como simplemente un error. Padre, hoy perdonamos Tu mundo y dejamos que la creación sea Tuya. Hemos malentendido todas las cosas. Pero no hemos hecho pecadores a Tus santos Hijos. Lo que Tú creaste impecable permanece así por siempre jamás. Así somos nosotros. Y nos regocijamos al aprender que hemos cometido errores que no tienen efectos reales sobre nosotros. El pecado es imposible, y por lo tanto el perdón descansa sobre una base cierta y más sólida que el mundo de sombras que vemos. Ayúdanos a perdonar, pues queremos estar en paz.

✨ Resumen y puesta en práctica

La respuesta de Dios es una forma de paz: todo dolor está curado.

La respuesta de Dios es siempre una forma de paz. Todo dolor está curado, toda miseria reemplazada por la alegría, todas las puertas de la prisión están abiertas, y todo pecado es comprendido como un simple error. Hoy, perdona al mundo de Dios y deja que la creación Le pertenezca. Has malentendido todas las cosas, pero no has hecho de los pecadores santos Hijos de Dios. Lo que Dios creó sin pecado lo permanece eternamente. El pecado es imposible.

La verdad liberadora es que la respuesta de Dios nunca es un castigo o una lección dolorosa. Es siempre una forma de paz. Incluso cuando la vida parece dura, la paz interior se ofrece siempre. Incluso cuando las circunstancias son difíciles, la paz está disponible. La paz es la firma de Dios sobre todas las cosas. Si no sientes la paz, no es de Dios. El pecado no es más que un error, un malentendido sobre quién eres. Los errores no tienen consecuencias eternas; pueden ser corregidos.

Esta lección reúne varios temas esenciales de las lecciones anteriores: el perdón, la paz, el error frente al pecado. Has aprendido que el pecado es una ilusión, que el perdón descansa sobre una base cierta, que la paz es la respuesta de Dios. Aquí ves que todo eso converge en una sola verdad: la respuesta de Dios es la paz, y esa paz cura todo dolor y abre toda prisión.

Para poner en práctica esta lección hoy, cuando te enfrentes a una situación difícil, no busques comprenderla ni resolverla. Pregunta simplemente: "¿Cuál es la forma de paz que Me ofreces aquí?" Luego ábrete para recibirla. La paz puede venir como una aceptación, una comprensión, un soltar, o simplemente una calma interior. Acógela sea cual sea su forma. Es la respuesta de Dios, y lo cura todo.

Para ti, la respuesta de Dios es la paz. Sea cual sea la pregunta, la respuesta es el amor. Y esa paz está siempre disponible para ti.

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