Tamaño del texto
Lección 308

Este instante es el único tiempo que hay.

He concebido el tiempo de tal manera que frustro mi propósito. Si elijo ir más allá del tiempo hacia la atemporalidad, debo cambiar mi percepción de para qué sirve el tiempo. El propósito del tiempo no puede ser mantener unidos el pasado y el futuro. El único intervalo en el que puedo ser salvado del tiempo es ahora. Pues en este instante ha llegado el perdón para hacerme libre. El nacimiento de Cristo es ahora, sin pasado ni futuro. Ha venido a dar Su bendición presente al mundo, restituyéndolo a la atemporalidad y al amor. Y el amor está siempre presente, aquí y ahora.

Gracias por este instante, Padre. Es ahora cuando soy redimido. Este instante es el tiempo que has dispuesto para la liberación de Tu Hijo y para la salvación del mundo en él.

✨ Resumen y puesta en práctica

Este instante es el único tiempo que existe: vívelo plenamente.

Has concebido el tiempo de tal manera que va en contra de tu felicidad. Vives entre el pasado y el futuro, lamentando el uno y temiendo el otro, y así te pierdes el único momento que existe realmente: ahora. El propósito del tiempo no es mantener unidos el pasado y el futuro, sino permitirte ser salvado del tiempo hacia lo intemporal. El único intervalo durante el cual puedes ser salvado es ahora.

La enseñanza esencial de esta lección es que el nacimiento de Cristo es siempre ahora. No tiene ni pasado ni futuro. Cristo vino a dar Su bendición presente al mundo, devolviéndolo a lo intemporal y al amor. El amor está para siempre presente, aquí y ahora. El perdón viene a hacerte libre en este preciso instante. No necesitas esperar un futuro liberador ni lamentar un pasado que ya no es. La libertad se te ofrece ahora, en el único tiempo que es real.

Esta lección es la culminación de todo tu trabajo sobre el tiempo en las lecciones anteriores. Has visto que el pasado es un error y que el futuro está en manos de Dios. Aquí descubres que solo el presente existe realmente. El pasado y el futuro son construcciones mentales que no tienen realidad. El perdón opera en el presente; la curación tiene lugar en el presente. Cada instante es una ocasión de renacimiento, de liberación, de regreso a lo intemporal.

Para vivir esta lección, entrénate hoy en estar plenamente presente. Cuando comas, come. Cuando camines, camina. Cada vez que tu mente se evada hacia el pasado o el futuro, tráela suavemente de vuelta al presente. Dite: "Este instante es el único tiempo que hay. El perdón ha venido a hacerme libre ahora." Verás que la paz te habita en la medida en que estás presente. El pasado ya no tiene poder sobre ti, el futuro ya no tiene dominio. Eres libre, aquí y ahora.

Para ti, es ahora cuando eres redimido. Deja que el presente sea tu único tiempo, y la paz será tu única realidad.

Inscribirme para recibir las lecciones cada día por correo o Telegram y gestionar mis preferencias

Me inscribo gratis →
Preguntar a Un Curso de Milagros