Tamaño del texto
Lección 302

Donde había oscuridad contemplo la luz.

Padre, nuestros ojos se están abriendo por fin. Tu santo mundo nos espera, pues nuestra vista es finalmente restaurada y podemos ver. Pensábamos que sufríamos. Pero habíamos olvidado al Hijo que Tú creaste. Ahora vemos que la oscuridad es nuestra propia imaginación, y la luz está ahí para que la contemplemos. La visión de Cristo cambia la oscuridad en luz, pues el miedo debe desaparecer cuando el amor ha llegado. Déjame perdonar hoy Tu santo mundo, para que pueda mirar su santidad y comprender que solo refleja la mía.

Nuestro Amor nos espera mientras vamos a Él, y camina a nuestro lado, mostrándonos el camino. No falla en nada. Él es el fin que buscamos y el medio por el cual llegamos a Él.

✨ Resumen y puesta en práctica

Allí donde veías oscuridad, la luz ya te espera.

Tus ojos se abren por fin. El santo mundo de Dios te esperaba en silencio, mientras la vista te era devuelta. Pensabas que sufrías, pero simplemente habías olvidado quién eres realmente. La oscuridad que veías por todas partes no era más que tus propias imaginaciones proyectadas sobre una pantalla que tomabas por el mundo. Hoy se te ofrece una transformación radical: la visión de Cristo cambia la oscuridad en luz, porque el miedo se desvanece necesariamente cuando aparece el amor.

La idea profunda de esta lección es que la luz nunca ha dejado de estar ahí. La oscuridad era tu propio velo, tejido de miedos y resentimientos. Al perdonar hoy al mundo, contemplas su santidad y comprendes que no hace sino reflejar la tuya. No le das la santidad al mundo; reconoces la que siempre ha estado ahí. La visión de Cristo es esa mirada que ve más allá de las apariencias, directamente la verdad. Es una mirada que cura porque no retiene ninguna ofensa.

Esta lección hunde sus raíces en todo lo que has aprendido sobre el perdón y el juicio. El mundo que ves con los ojos del cuerpo es un mundo de oscuridad porque el ego proyecta su culpa por todas partes. Pero el mundo que ves con los ojos de Cristo es luminoso, porque solo ve la inocencia. El Amor te espera mientras vas hacia Él, y recorre el camino a tu lado mostrándote la ruta. No falla en nada. Es a la vez el Fin que buscas y el Medio por el cual vas hacia Él.

Concretamente, hoy, elige mirar el mundo con ojos nuevos. Cuando te encuentres con una persona o una situación que te parezca sombría, detente y dite: "Puedo ver esto de otra manera." Luego pide la visión de Cristo. Verás la luz atravesar la oscuridad. Entrénate para ver solo santidad allí donde solo veías defectos. Cada vez que posas esta mirada, curas no solo a ti mismo sino también al mundo que te rodea. El mundo se vuelve santo porque lo ves santo.

Recuerda: la oscuridad nunca fue real. La luz está ahí, ahora, esperando solamente que abras los ojos.

Inscribirme para recibir las lecciones cada día por correo o Telegram y gestionar mis preferencias

Me inscribo gratis →
Preguntar a Un Curso de Milagros