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Lección 274

Hoy pertenece al Amor. Que no tenga miedo.

Padre, hoy quiero dejar que todas las cosas sean tal como Tú las creaste, y dar a Tus Hijos el honor debido a su impecabilidad; el amor del hermano por su hermano y su amigo. Por esto soy redimido. Por esto también la verdad entrará donde estaban las ilusiones, la luz reemplazará toda oscuridad y Tu Hijo sabrá que es tal como Tú lo creaste.

Una bendición especial nos llega hoy de Aquel Que es nuestro Padre. Dale este día a Él y no habrá miedo hoy, porque el día es entregado al Amor.

✨ Resumen y puesta en práctica

Este día se entrega al amor, así que no tienes nada que temer.

Después de haber saboreado la paz inquebrantable de Dios (lección 273), esta lección consagra tu día al amor. En el currículo, es una declaración de elección. Hoy dejas todas las cosas tal como Dios las creó. Honras al Hijo de Dios por su impecabilidad. Das el amor de un hermano por su hermano y su Amigo. Por esto eres redimido. Por esto la verdad entra donde estaban las ilusiones, la luz reemplaza a la oscuridad, y el Hijo sabe que es tal como Dios lo creó.

La idea central es que cuando entregas tu día al amor, no hay lugar para el miedo. El amor y el miedo no pueden coexistir. Al consagrar tu día al amor, eliges automáticamente la paz, la alegría y la seguridad. Una bendición especial te llega del Padre cuando Le entregas este día. Entrégale este día, y no habrá miedo hoy, porque este día se entrega al amor. La elección es simple: amor o miedo.

Esta lección sigue a la lección 273 (paz) y prepara la lección 275 (la voz curadora de Dios). Conecta con la lección 255 (elegir la paz perfecta) y con la lección 246 (amar al Padre es amar a Su Hijo). Entregar el día al amor es vivir concretamente la enseñanza central del currículo: el perdón y el amor incondicional son el camino hacia Dios. Cada día se convierte en una ofrenda de amor.

Concretamente, al despertar, di en voz alta: "Padre, Te entrego este día. Pertenece al amor." Luego, cuando te encuentres con una situación que despierte el miedo (una mala noticia, un conflicto, una inquietud), detente y pregunta: "¿Cómo respondería el amor aquí?" Y elige esa respuesta. Haz de cada interacción una expresión de amor. Habla con amor, actúa con amor, piensa con amor. Al final del día, verás que el miedo nunca tuvo dominio.

Hoy es un día sagrado. Se entrega al amor, y nada menos que el amor tiene lugar aquí. Vívelo plenamente, sin miedo, porque el amor está contigo.

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