Tamaño del texto
Lección 230

Ahora buscaré y hallaré la paz de Dios.

En paz fui creado. Y en paz permanezco. No se me concede cambiar mi Ser. ¡Qué misericordioso es Dios mi Padre, que al crearme me dio paz para siempre! Ahora solo pido ser lo que soy. ¿Y puede negárseme esto, cuando es así para siempre?

Padre, busco la paz que me diste como mía en mi creación. Lo que se dio entonces debe estar aquí ahora, pues mi creación fue ajena al tiempo, y permanece aún más allá de todo cambio. La paz en la que Tu Hijo nació en Tu Mente brilla allí sin cambio. Soy tal como Tú me creaste. Solo necesito invocarTe para hallar la paz que diste. Fue Tu Voluntad la que se la dio a Tu Hijo.


✨ Resumen y puesta en práctica

Busca y encuentra la paz de Dios ahora.

Esta lección te devuelve a la afirmación más simple y más completa: has sido creado en la paz y permaneces en la paz. «En la paz fui creado. Y en la paz permanezco. No se me ha dado cambiar mi Ser». No tienes que crear la paz, ganarla ni merecerla. Has nacido de la paz y estás hecho de paz.

La lección expresa una profunda gratitud por esta verdad: «Cuán misericordioso es Dios mi Padre al haberme dado la paz para siempre cuando me creó».

La oración de cierre afirma la intemporalidad de la paz dada a la creación: «Padre, busco la paz que Tú diste como mía en mi creación. Lo que se dio entonces debe estar aquí ahora, porque mi creación estaba aparte del tiempo y permanece aún más allá de todo cambio». Al integrar esta sabiduría, transformas cada instante en una ocasión de regreso a la paz verdadera.

Puesta en práctica:

Hoy, busca deliberadamente la paz de Dios en cada situación. Antes de comenzar una actividad, di: «Busco la paz de Dios ahora». Durante una conversación difícil, recuerda interiormente: «La paz de Dios ya está presente aquí. Solo tengo que reconocerla». Al final del día, da gracias por todas las ocasiones en que has encontrado esa paz. Verás que cuanto más la buscas, más la encuentras, porque nunca ha estado ausente, solo olvidada.

Buscar la paz de Dios no es lanzarse a la aventura en lo desconocido: es volver a la evidencia más simple de tu ser, que siempre has llevado en ti.

Inscribirme para recibir las lecciones cada día por correo o Telegram y gestionar mis preferencias

Me inscribo gratis →
Preguntar a Un Curso de Milagros