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Lección 2

He dado a todo lo que veo en esta habitación [en esta calle, desde esta ventana, en este lugar] todo el significado que tiene para mí.

Comienza por las cosas que están cerca de ti, y aplica la idea a todo aquello en lo que se pose tu mirada. Luego aumenta el alcance hacia fuera. Gira la cabeza para incluir lo que haya a cada lado. Si es posible, date la vuelta y aplica la idea a lo que había detrás de ti. Permanece tan indiscriminado como puedas al elegir los objetos de su aplicación, no te concentres en nada en particular, y no intentes incluir todo lo que haya en un área, o introducirás tensión. Limítate a pasear la mirada con soltura y bastante rapidez a tu alrededor, procurando evitar la selección por el tamaño, el brillo, el color, el material o la importancia relativa que tenga para ti.

Toma los objetos simplemente tal como los ves. Procura aplicar el ejercicio con igual facilidad a un cuerpo o a un botón, a una mosca o a un suelo, a un brazo o a una manzana. El único criterio para aplicar la idea a cualquier cosa es simplemente que tus ojos se hayan posado en ella. No intentes incluir nada en particular, pero asegúrate de que nada quede específicamente excluido.

✨ Resumen y puesta en práctica

La Lección 2 es una revelación. Después de la Lección 1, en la que aceptaste que nada significa nada por sí mismo, llegas a una verdad aún más grande: eres tú quien da todo su sentido a lo que ves.

Todo lo que te rodea, esta silla, esta ventana, este cuerpo, no tiene ningún significado en sí. Eres tú, con tu historia, tus miedos y tus alegrías, quien ha depositado todo el sentido que estas cosas tienen para ti. Un objeto no es « importante » por naturaleza; es tu juicio el que lo vuelve importante. Proyectas sobre el mundo entero el sentido que llevas dentro de ti. Cuando miras una cosa y sientes algo, aburrimiento, belleza, enfado, deseo, no es la cosa la que te hace sentir eso. Eres tú quien ha elegido ese sentimiento.

Esta idea puede parecer desestabilizadora, y sin embargo es profundamente liberadora. Si todo el sentido viene de ti, entonces también puedes elegir un sentido diferente. No eres prisionero de lo que el mundo « es », porque el mundo no es otra cosa que lo que tú decides que es. Esta es tu primera verdadera lección de responsabilidad y de poder interior. El Espíritu Santo te invita con suavidad a mirar aquello a lo que te aferras y a preguntarte: ¿esto me hace realmente feliz?

Cómo ponerlo en práctica hoy: Varias veces durante el día, posa la mirada en algo, un objeto, una persona, un sonido, y repite con suavidad: « Le he dado a esto todo el significado que tiene para mí. » Después tómate un segundo para sentir el peso que llevas. ¿De verdad quieres seguir dándole ese sentido? Si no, respira, y elige la paz en su lugar. No intentes forzar, no intentes cambiarlo todo de golpe. Solo plantear la pregunta ya es el ejercicio perfecto.

Te invito a leer este artículo que también te ayudará a comprender mejor lo que parece estar sucediendo, por qué, y cómo cambiar la mirada al respecto:

https://lumieresurgaia.com/2024/01/le-pere-na-pas-fait-le-desert/

Haces el camino paso a paso, y cada paso es perfecto. Continúa, estás exactamente donde debes estar. 🙏

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