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Lección 110

Soy como Dios me creó.

Repetiremos la idea de hoy de vez en cuando. Pues este solo pensamiento bastaría para salvarte a ti y al mundo, si creyeras que es verdad. Su verdad significaría que no has hecho en ti ningún cambio que tenga realidad, ni has cambiado el universo de modo que lo que Dios creó fuera sustituido por el miedo y el mal, la desdicha y la muerte.

Si permaneces como Dios te creó, el miedo no tiene significado, el mal no es real, y la desdicha y la muerte no existen. La idea de hoy es, por lo tanto, todo lo que necesitas para dejar que la corrección completa sane tu mente y te dé la visión perfecta que sanará todos los errores que cualquier mente haya cometido en cualquier tiempo o lugar. Es suficiente para sanar el pasado y liberar el futuro. Es suficiente para permitir que el presente sea aceptado tal como es. Es suficiente para permitir que el tiempo sea el medio por el cual todo el mundo aprenda a escapar del tiempo, y de todo cambio que el tiempo parece traer al pasar.

Si permaneces como Dios te creó, las apariencias no pueden sustituir a la verdad, la salud no puede convertirse en enfermedad, ni puede la muerte sustituir a la vida, ni el miedo al amor. Nada de esto ha ocurrido, si permaneces como Dios te creó. No necesitas más pensamiento que este solo, para que la redención venga a iluminar el mundo y a liberarlo del pasado.

En este solo pensamiento queda deshecho todo el pasado; el presente queda salvado para extenderse serenamente hacia un futuro sin tiempo. Si eres como Dios te creó, entonces no ha habido separación de tu mente de la Suya, ni división entre tu mente y otras mentes, sino solo unidad dentro de la tuya.

El poder curativo de la idea de hoy es ilimitado. Es el lugar de nacimiento de todos los milagros, el gran restaurador de la verdad a la conciencia del mundo. Practica la idea de hoy con gratitud. Esta es la verdad que viene a liberarte. Esta es la verdad que Dios te ha prometido. Esta es la Palabra en la que termina todo dolor.

Para tus períodos de práctica de cinco minutos, comienza con esta cita del texto:

Soy como Dios me creó. Su Hijo no puede sufrir nada. Y yo soy Su Hijo.

Luego, con esta afirmación firmemente en tu mente, intenta descubrir en tu mente a este Ser que es el santo Hijo de Dios Mismo. Búscalo dentro de ti a Aquel que es Cristo en ti, el Hijo de Dios y Hermano del mundo; el Salvador que ha sido salvado desde siempre, con poder para salvar a quienquiera que Lo toque, por leve que sea el contacto, pidiendo la Palabra que le dice que es hermano Suyo.

Eres como Dios te creó. Hoy honra a tu Ser. Que hoy no sean adoradas las imágenes talladas que hiciste para que fueran el Hijo de Dios en lugar de lo que él es. En lo profundo de tu mente, el santo Cristo en ti espera tu reconocimiento como tú. Y tú estás perdido y no te conoces a ti mismo mientras Él permanezca sin ser reconocido y desconocido.

Búscalo hoy, y encuéntralo. Él será tu Salvador de todos los ídolos que has hecho. Pues cuando Lo encuentres comprenderás cuán sin valor son tus ídolos, y cuán falsas las imágenes que creías que eran tú. Hoy damos un gran paso hacia la verdad dejando ir los ídolos, y abriendo nuestras manos, nuestros corazones y nuestras mentes a Dios.

Lo recordaremos durante todo el día con corazones agradecidos, y con pensamientos amorosos para todos los que nos encuentren hoy, pues así es como Lo recordamos. Y diremos, para que se nos recuerde a Su Hijo, nuestro santo Ser, el Cristo en cada uno de nosotros:

Soy como Dios me creó.

Declaremos esta verdad tan a menudo como podamos.

Esta es la Palabra de Dios que te hace libre. Esta es la llave que abre la puerta del Cielo, y que te permite entrar en la paz de Dios y en Su eternidad.

✨ Resumen y puesta en práctica

« Soy tal como Dios me creó. » Este único pensamiento basta para salvarte a ti y salvar al mundo, si crees que es verdadero. Si permaneces tal como Dios te creó, el miedo carece de significado, el mal no es real, la miseria y la muerte no existen. La idea de hoy es todo lo que necesitas para dejar que la corrección completa sane tu mente y te dé la visión perfecta que cura todos los errores hechos en todo tiempo y lugar.

Si permaneces tal como Dios te creó, el pasado queda deshecho, el futuro liberado, el presente aceptado tal como es. El tiempo mismo se convierte en el medio por el cual el mundo entero aprende a escapar del tiempo. Si eres tal como Dios te creó, entonces no ha habido separación, ni división, solo unidad. El poder de curación de esta idea es ilimitado. Es el lugar donde nacen todos los milagros, el gran restaurador de la verdad a la conciencia del mundo.

Esta lección concluye el ciclo 91-110. Retoma la lección 94 como pilar central. Tras haber explorado la luz y la fuerza (91-92), la alegría y la paz (93-94), la unidad del Ser (95-96), el espíritu puro y el papel (97-98), la salvación y lo esencial (99-100), la felicidad (101-105), el silencio y el descanso (106-109), todo vuelve a esta verdad única: eres tal como Dios te creó. Nada ha cambiado. Nada puede cambiar.

Hoy, repite la idea tan a menudo como sea posible, con gratitud y convicción. A cada hora: « Soy tal como Dios me creó. » Sobre todo cuando se presente una ilusión (un miedo, un juicio, una inquietud), opónle esta verdad. La ilusión no tiene ningún poder frente a la verdad de que permaneces tal como Dios te creó. Es el escudo perfecto, el pensamiento final que disuelve todo error. Termina el día descansando en esta certeza.

Eres tal como Dios te creó. Inalterado, eterno, perfecto. Nada más es verdad.

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