Te amo, Padre, y amo a Tu Hijo.
Mi gratitud permite que mi amor sea aceptado sin miedo. Y así quedo restituido por fin a mi Realidad. Todo lo que se entrometió en mi santa visión el perdón lo quita. Y me acerco al final de los viajes sin sentido, las carreras locas y los valores artificiales. Acepto en cambio lo que Dios establece como mío, seguro de que solo en ello seré salvado; seguro de que atravieso el miedo para encontrar a mi Amor. Padre…Leer la lección →