Las palabras sinceras no son elegantes; las palabras elegantes no son sinceras.
El hombre virtuoso no es elocuente; quien es elocuente no es virtuoso.
Quien conoce (el Tao) no es sabio; quien es sabio no lo conoce.
El Santo no acumula (riquezas.).
Cuanto más emplea (su virtud) en beneficio de los hombres, más aumenta.
Cuanto más da a los hombres, más se enriquece.
Tal es la vía del Cielo: beneficia a los seres y no les hace daño.
Tal es la vía del Santo: actúa y no disputa.
El hombre virtuoso no es elocuente; quien es elocuente no es virtuoso.
Quien conoce (el Tao) no es sabio; quien es sabio no lo conoce.
El Santo no acumula (riquezas.).
Cuanto más emplea (su virtud) en beneficio de los hombres, más aumenta.
Cuanto más da a los hombres, más se enriquece.
Tal es la vía del Cielo: beneficia a los seres y no les hace daño.
Tal es la vía del Santo: actúa y no disputa.