Si usted quiere apaciguar las grandes enemistades de los hombres, ellos conservarán necesariamente un resto de enemistad.
¿Cómo podrían llegar a ser virtuosos?
De ahí que el Santo conserve la parte izquierda del contrato y no reclame nada a los demás.
Por eso, quien tiene virtud piensa en dar, y quien carece de virtud piensa en pedir.
El Cielo no favorece a nadie en particular. Da constantemente a los hombres virtuosos.
¿Cómo podrían llegar a ser virtuosos?
De ahí que el Santo conserve la parte izquierda del contrato y no reclame nada a los demás.
Por eso, quien tiene virtud piensa en dar, y quien carece de virtud piensa en pedir.
El Cielo no favorece a nadie en particular. Da constantemente a los hombres virtuosos.