Entre todas las cosas del mundo, no hay ninguna más blanda y débil que el agua; sin embargo, para quebrar lo que es duro y fuerte, nada puede superarla.
Por eso nada puede reemplazar al agua.
Lo débil triunfa sobre lo fuerte; lo blando triunfa sobre lo duro.
En el mundo no hay nadie que no conozca (esta verdad[sic]), pero nadie puede ponerla en práctica.
Por eso el Santo dice: Quien soporta los oprobios del reino se convierte en jefe del reino.
Quien soporta las calamidades del reino se convierte en el rey del imperio.
Las palabras rectas parecen contrarias (a la razón).
Por eso nada puede reemplazar al agua.
Lo débil triunfa sobre lo fuerte; lo blando triunfa sobre lo duro.
En el mundo no hay nadie que no conozca (esta verdad[sic]), pero nadie puede ponerla en práctica.
Por eso el Santo dice: Quien soporta los oprobios del reino se convierte en jefe del reino.
Quien soporta las calamidades del reino se convierte en el rey del imperio.
Las palabras rectas parecen contrarias (a la razón).