El pueblo tiene hambre porque el príncipe devora una gran cantidad de impuestos.
Por eso tiene hambre.
El pueblo es difícil de gobernar porque el príncipe gusta de actuar.
Por eso es difícil de gobernar.
El pueblo desprecia la muerte porque busca con demasiado afán los medios para vivir.
Por eso desprecia la muerte.
Pero quien no se preocupa por vivir es más sabio que quien estima la vida.
Por eso tiene hambre.
El pueblo es difícil de gobernar porque el príncipe gusta de actuar.
Por eso es difícil de gobernar.
El pueblo desprecia la muerte porque busca con demasiado afán los medios para vivir.
Por eso desprecia la muerte.
Pero quien no se preocupa por vivir es más sabio que quien estima la vida.