Quien sobresale en el mando de un ejército no tiene ardor guerrero.
Quien sobresale en el combate no se deja llevar por la ira.
Quien sobresale en la victoria no lucha.
Quien sobresale en el empleo de los hombres se pone por debajo de ellos.
A esto se le llama poseer la virtud de no luchar.
A esto se le llama saber servirse de las fuerzas de los hombres.
A esto se le llama unirse al Cielo.
Tal era la sublime ciencia de los antiguos.
Quien sobresale en el combate no se deja llevar por la ira.
Quien sobresale en la victoria no lucha.
Quien sobresale en el empleo de los hombres se pone por debajo de ellos.
A esto se le llama poseer la virtud de no luchar.
A esto se le llama saber servirse de las fuerzas de los hombres.
A esto se le llama unirse al Cielo.
Tal era la sublime ciencia de los antiguos.