Taoísmo

Tao Te King, capítulo 60

Para gobernar un gran reino, (se debe) imitar (a quien) cocina un pez pequeño.
Cuando el príncipe dirige el imperio por medio del Tao, los demonios no muestran su poder.
No es que a los demonios les falte poder, sino que los demonios no hacen daño a los hombres.
No es que los demonios no (puedan) hacer daño a los hombres, sino que el Santo mismo no hace daño a los hombres.
Ni el Santo ni los demonios les hacen daño; por eso confunden entre sí su virtud.

Fuente Lao-tseu, Tao Te King (Le Livre de la Voie et de la Vertu), trad. Stanislas Julien (1842), fr.wikisource.org — traducción I Choose Peace desde el francés · Índice