Para gobernar a los hombres y servir al Cielo, nada es comparable a la moderación.
La moderación debe ser el primer cuidado del hombre.
Cuando se ha convertido en su primer cuidado, puede decirse que acumula abundantemente la virtud.
Cuando acumula abundantemente la virtud, no hay nada que no pueda vencer.
Cuando no hay nada que no pueda vencer, nadie conoce sus límites.
Cuando nadie conoce sus límites, puede poseer el reino.
Quien posee la madre del reino puede subsistir largo tiempo.
A esto se le llama tener raíces profundas y un tallo sólido.
Este es el arte de vivir mucho tiempo y gozar de una existencia duradera.
La moderación debe ser el primer cuidado del hombre.
Cuando se ha convertido en su primer cuidado, puede decirse que acumula abundantemente la virtud.
Cuando acumula abundantemente la virtud, no hay nada que no pueda vencer.
Cuando no hay nada que no pueda vencer, nadie conoce sus límites.
Cuando nadie conoce sus límites, puede poseer el reino.
Quien posee la madre del reino puede subsistir largo tiempo.
A esto se le llama tener raíces profundas y un tallo sólido.
Este es el arte de vivir mucho tiempo y gozar de una existencia duradera.