Cuando la administración (parece) carecer de luces, el pueblo se enriquece.
Cuando la administración es clarividente, al pueblo le falta de todo.
La felicidad nace de la desgracia, la desgracia está oculta en el seno de la felicidad. ¿Quién puede prever su fin?
Si el príncipe no es recto, los hombres rectos se volverán engañosos, y los hombres virtuosos, perversos.
Los hombres están sumidos en el error, ¡y esto viene durando desde hace mucho tiempo!
Por eso el Santo es justo y no hiere (al pueblo).
No tiene intereses propios y no le hace daño.
Es recto y no lo endereza.
Es esclarecido y no lo deslumbra.
Cuando la administración es clarividente, al pueblo le falta de todo.
La felicidad nace de la desgracia, la desgracia está oculta en el seno de la felicidad. ¿Quién puede prever su fin?
Si el príncipe no es recto, los hombres rectos se volverán engañosos, y los hombres virtuosos, perversos.
Los hombres están sumidos en el error, ¡y esto viene durando desde hace mucho tiempo!
Por eso el Santo es justo y no hiere (al pueblo).
No tiene intereses propios y no le hace daño.
Es recto y no lo endereza.
Es esclarecido y no lo deslumbra.