Un gran reino debe rebajarse como los ríos y los mares, donde confluyen todas las aguas del imperio.
En el mundo, tal es el papel de la hembra. Permaneciendo en reposo, triunfa constantemente sobre el macho. Este reposo es una especie de rebajamiento.
Por eso, si un gran reino se rebaja ante los pequeños reinos, ganará a los pequeños reinos.
Si los pequeños reinos se rebajan ante un gran reino, ganarán al gran reino.
Por eso, unos se rebajan para recibir; otros se rebajan para ser recibidos.
Lo único que desea un gran reino es reunir y gobernar a los demás hombres.
Lo único que desea un pequeño reino es que se le permita servir a los demás hombres.
Entonces, ambos obtienen lo que deseaban.
¡Pero los grandes deben rebajarse!
En el mundo, tal es el papel de la hembra. Permaneciendo en reposo, triunfa constantemente sobre el macho. Este reposo es una especie de rebajamiento.
Por eso, si un gran reino se rebaja ante los pequeños reinos, ganará a los pequeños reinos.
Si los pequeños reinos se rebajan ante un gran reino, ganarán al gran reino.
Por eso, unos se rebajan para recibir; otros se rebajan para ser recibidos.
Lo único que desea un gran reino es reunir y gobernar a los demás hombres.
Lo único que desea un pequeño reino es que se le permita servir a los demás hombres.
Entonces, ambos obtienen lo que deseaban.
¡Pero los grandes deben rebajarse!