Quien posee una virtud sólida se parece a un recién nacido que no teme ni la picadura de los animales venenosos, ni las garras de las fieras, ni las garras de las aves de presa.
Sus huesos son débiles, sus nervios son blandos y, sin embargo, agarra los objetos con fuerza.
Aún no conoce la unión de los dos sexos y, sin embargo, algunas partes (de su cuerpo) experimentan un orgasmo viril. Esto se debe a la perfección del semen.
Grita todo el día y su voz no se altera; esto se debe a la perfección de la armonía (de la fuerza vital).
Conocer la armonía se llama ser constante.
Conocer la constancia se llama estar iluminado.
Prolongar la vida se llama una calamidad. Cuando el corazón da impulso a la energía vital, esto se llama ser fuerte.
En cuanto los seres se vuelven robustos, envejecen.
A esto se le llama no imitar el Tao.
Quien no imita el Tao perece prematuramente.
Sus huesos son débiles, sus nervios son blandos y, sin embargo, agarra los objetos con fuerza.
Aún no conoce la unión de los dos sexos y, sin embargo, algunas partes (de su cuerpo) experimentan un orgasmo viril. Esto se debe a la perfección del semen.
Grita todo el día y su voz no se altera; esto se debe a la perfección de la armonía (de la fuerza vital).
Conocer la armonía se llama ser constante.
Conocer la constancia se llama estar iluminado.
Prolongar la vida se llama una calamidad. Cuando el corazón da impulso a la energía vital, esto se llama ser fuerte.
En cuanto los seres se vuelven robustos, envejecen.
A esto se le llama no imitar el Tao.
Quien no imita el Tao perece prematuramente.