Si el ser humano merece gratitud, recompensa y amor por una beneficencia intermitente y carente de desinterés, ¡cuán grande debe ser nuestra obligación de servir, expresar nuestra gratitud y alabar al Creador de toda bondad, que por medio de ella hace que sobrevenga todo bien, cuya bondad es infinita y continua, completamente exenta de cualquier motivo o propósito egoísta, sino que es un don puro otorgado libremente, y cuya bondad se extiende a todos los seres dotados de razón!
Judaísmo
Los Deberes del corazón, La obligación del hombre de estar agradecido a Dios
Fuente Bahya ibn Paquda, The Duties of the Heart, trans. Edwin Collins (1909), archive.org dutiesofheart01bahy (OCR corrigé) — traduction I Choose Peace depuis l’anglais — traducción I Choose Peace desde el francés · Índice