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Extracto
Él convierte el desierto en una tierra de lagos, la tierra reseca en manantiales. Allí establece a personas afligidas por el hambre, para fundar allí una ciudad populosa. Siembran campos y plantan viñas, que producen abundantes cosechas. Él los bendice, se multiplican prodigiosamente y no deja que disminuya su ganado.
Fuente Salmos 107:33-43 · 📖 Leer el pasaje completo
✨ Para meditar hoy
Según el salmista, Dios convierte el desierto en tierra de lagos y la tierra reseca en manantiales: personas que tenían hambre fundan allí una ciudad, siembran, plantan y cosechan en abundancia. Hoy, ante una dificultad, busca el pequeño comienzo que podría hacer germinar la esperanza, y da ese primer paso, como quien siembra un campo.
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