1. Te preguntarán acerca del botín. Respóndeles: El botín pertenece a Dios y a Su enviado. Teman al Señor. Procuren arreglar sus diferencias entre ustedes y obedezcan a Dios y a su enviado, si son fieles.
2. Los verdaderos creyentes son aquellos cuyos corazones se estremecen de temor cuando se pronuncia el nombre de Dios, cuya fe aumenta cada vez que se leen sus enseñanzas, aquellos que solo confían en su Señor;
3. Que observan la oración y dan limosna de los bienes que nosotros les concedemos.
4. Esos son los verdaderos creyentes; ocuparán grados (en proporción a sus obras) junto a su Señor; para ellos, el perdón de su Señor y una generosa subsistencia.
5. Recuerda el momento en que Dios te hizo salir de tu morada para la misión de la verdad, y una parte de los creyentes te seguía a disgusto;
6. Se pusieron a discutir contigo sobre la verdad, que ya se había manifestado claramente; te seguían a disgusto, como si los condujeran a la muerte, como si la vieran con sus propios ojos.
2. Los verdaderos creyentes son aquellos cuyos corazones se estremecen de temor cuando se pronuncia el nombre de Dios, cuya fe aumenta cada vez que se leen sus enseñanzas, aquellos que solo confían en su Señor;
3. Que observan la oración y dan limosna de los bienes que nosotros les concedemos.
4. Esos son los verdaderos creyentes; ocuparán grados (en proporción a sus obras) junto a su Señor; para ellos, el perdón de su Señor y una generosa subsistencia.
5. Recuerda el momento en que Dios te hizo salir de tu morada para la misión de la verdad, y una parte de los creyentes te seguía a disgusto;
6. Se pusieron a discutir contigo sobre la verdad, que ya se había manifestado claramente; te seguían a disgusto, como si los condujeran a la muerte, como si la vieran con sus propios ojos.
7. El Señor les había prometido que una de las dos tropas sería entregada a ustedes; ustedes deseaban que no fuera la más fuerte. Sin embargo, el Señor quiso probar la verdad de Sus palabras y exterminar hasta el último de los infieles,
8. Para establecer la verdad y aniquilar la mentira, aunque los culpables sintieran despecho.
9. Cuando imploraron la asistencia del Altísimo, Él los escuchó. «Los apoyaré», dijo Él, «con diez mil ángeles que se suceden sin interrupción».
10. Él les hizo esta promesa para llevar alegría y confianza a sus corazones. Todo socorro viene de Dios, pues Él es Poderoso y Sabio.
11. Recuerden aquel momento en que, como señal de seguridad de Su parte, Él los envolvió en el sueño e hizo descender el agua del cielo para purificarlos, apartar de ustedes la abominación de Satanás, vincular sus corazones con la fe y afirmar sus pasos.
8. Para establecer la verdad y aniquilar la mentira, aunque los culpables sintieran despecho.
9. Cuando imploraron la asistencia del Altísimo, Él los escuchó. «Los apoyaré», dijo Él, «con diez mil ángeles que se suceden sin interrupción».
10. Él les hizo esta promesa para llevar alegría y confianza a sus corazones. Todo socorro viene de Dios, pues Él es Poderoso y Sabio.
11. Recuerden aquel momento en que, como señal de seguridad de Su parte, Él los envolvió en el sueño e hizo descender el agua del cielo para purificarlos, apartar de ustedes la abominación de Satanás, vincular sus corazones con la fe y afirmar sus pasos.
12. Dijo entonces a los ángeles: «Yo estaré con ustedes. Vayan a afianzar a los creyentes. Yo infundiré el terror en el corazón de los infieles. Y ustedes, golpéenlos en la nuca y en las puntas de los dedos.
13. Se han apartado de Dios y de Su enviado. Quien se aparte de Dios y de Su apóstol, Dios le hará sentir cuán terribles son Sus castigos.
14. Tal es su retribución: súfranla; el fuego está preparado para los infieles.
15. ¡Oh, creyentes! Cuando se encuentren con el ejército enemigo que avanza en orden, no huyan.
16. Quien dé la espalda el día del combate, a menos que sea para volver a la carga o para reunirse con los suyos, incurrirá en la ira de Dios. Su morada será el infierno; ¡qué horrible morada!
17. No son ustedes quienes los matan, sino Dios. Cuando lanzas un dardo, no eres tú quien lo lanza, sino Dios, para probar a los fieles con una hermosa prueba; pues Dios todo lo oye y todo lo sabe.
13. Se han apartado de Dios y de Su enviado. Quien se aparte de Dios y de Su apóstol, Dios le hará sentir cuán terribles son Sus castigos.
14. Tal es su retribución: súfranla; el fuego está preparado para los infieles.
15. ¡Oh, creyentes! Cuando se encuentren con el ejército enemigo que avanza en orden, no huyan.
16. Quien dé la espalda el día del combate, a menos que sea para volver a la carga o para reunirse con los suyos, incurrirá en la ira de Dios. Su morada será el infierno; ¡qué horrible morada!
17. No son ustedes quienes los matan, sino Dios. Cuando lanzas un dardo, no eres tú quien lo lanza, sino Dios, para probar a los fieles con una hermosa prueba; pues Dios todo lo oye y todo lo sabe.
18. Dios hace esto porque reduce a la nada las artimañas de los infieles.
19. ¡Ustedes, infieles, deseaban la victoria! Y la victoria se volvió contra ustedes. Si ustedes son los primeros en dejar de combatirnos, eso les será más ventajoso. Si vuelven a hacerlo, nosotros también volveremos. Su gran número no les servirá de nada, porque Dios está con los creyentes.
20. ¡Oh, creyentes! Obedezcan a Dios y a Su apóstol; nunca se aparten de ellos. Ustedes lo han oído.
21. No sean como quienes dicen: «Los escuchamos», pero no escuchan.
22. Las peores bestias de la tierra ante Dios son los sordos y los mudos que no entienden nada.
23. Si Dios hubiera conocido en ellos alguna buena disposición, les habría dado el oído; pero, si lo tuvieran, se apartarían y se alejarían de Él.
24. ¡Oh, creyentes! Respondan al llamado de Dios y del Profeta cuando los llama a aquello que les da vida, y sepan que Dios se interpone entre el hombre y su corazón, y que un día serán reunidos alrededor de Él.
19. ¡Ustedes, infieles, deseaban la victoria! Y la victoria se volvió contra ustedes. Si ustedes son los primeros en dejar de combatirnos, eso les será más ventajoso. Si vuelven a hacerlo, nosotros también volveremos. Su gran número no les servirá de nada, porque Dios está con los creyentes.
20. ¡Oh, creyentes! Obedezcan a Dios y a Su apóstol; nunca se aparten de ellos. Ustedes lo han oído.
21. No sean como quienes dicen: «Los escuchamos», pero no escuchan.
22. Las peores bestias de la tierra ante Dios son los sordos y los mudos que no entienden nada.
23. Si Dios hubiera conocido en ellos alguna buena disposición, les habría dado el oído; pero, si lo tuvieran, se apartarían y se alejarían de Él.
24. ¡Oh, creyentes! Respondan al llamado de Dios y del Profeta cuando los llama a aquello que les da vida, y sepan que Dios se interpone entre el hombre y su corazón, y que un día serán reunidos alrededor de Él.
25. Teman la tentación: no solo alcanzará a los injustos, y sepan que Dios es terrible en Sus castigos.
26. Recuerden que, débiles y en pequeño número en esta región, temían ser exterminados por sus enemigos; pero Dios les dio un refugio, los protegió con Su ayuda y proveyó a su sustento. Quizá le den gracias.
27. ¡Oh, creyentes! Cuídense de engañar a Dios y al Profeta. No actúen con fraude en sus compromisos, puesto que están instruidos.
28. Piensen que sus riquezas y sus hijos son un motivo de tentación, y que la recompensa que Dios les prepara es magnífica.
29. ¡Oh, creyentes! Si temen al Señor, Él los distinguirá de los malvados; expiará sus faltas, se las perdonará, pues Él es generoso dispensador de gracias.
30. Cuando los infieles tramaban un complot contra ti, ¡oh, Mahoma! Cuando querían apresarte, matarte o expulsarte, Dios, a Su vez, conspiró contra ellos, y ciertamente Dios es el más hábil para tramar un complot.
26. Recuerden que, débiles y en pequeño número en esta región, temían ser exterminados por sus enemigos; pero Dios les dio un refugio, los protegió con Su ayuda y proveyó a su sustento. Quizá le den gracias.
27. ¡Oh, creyentes! Cuídense de engañar a Dios y al Profeta. No actúen con fraude en sus compromisos, puesto que están instruidos.
28. Piensen que sus riquezas y sus hijos son un motivo de tentación, y que la recompensa que Dios les prepara es magnífica.
29. ¡Oh, creyentes! Si temen al Señor, Él los distinguirá de los malvados; expiará sus faltas, se las perdonará, pues Él es generoso dispensador de gracias.
30. Cuando los infieles tramaban un complot contra ti, ¡oh, Mahoma! Cuando querían apresarte, matarte o expulsarte, Dios, a Su vez, conspiró contra ellos, y ciertamente Dios es el más hábil para tramar un complot.
31. Cuando se les recitan Nuestros preceptos, dicen: Ya los hemos oído. Si quisiéramos, podríamos producir otros semejantes. No son más que cuentos de los antiguos (cuentos viejos).
32. Cuando dicen: ¡Dios! Si el Corán es realmente la verdad, haz caer sobre nuestras cabezas piedras del cielo; haznos sufrir un castigo doloroso.
33. Sabe que Dios no los castiga mientras tú estás entre ellos; tampoco los castiga mientras imploran Su perdón.
34. Pero nada impedirá que Dios los castigue cuando alejen a los fieles del templo sagrado de La Meca, aunque no sean sus guardianes; pues los guardianes del templo son quienes temen a Dios; la mayoría de ellos lo ignora.
35. Su oración en la casa santa no era más que silbidos y palmadas. Oirán estas palabras: Gusten el castigo de su impiedad.
36. Los infieles gastan sus riquezas para apartar a los demás del camino de Dios; las gastarán todas. De ello será fruto un amargo arrepentimiento, y serán vencidos.
32. Cuando dicen: ¡Dios! Si el Corán es realmente la verdad, haz caer sobre nuestras cabezas piedras del cielo; haznos sufrir un castigo doloroso.
33. Sabe que Dios no los castiga mientras tú estás entre ellos; tampoco los castiga mientras imploran Su perdón.
34. Pero nada impedirá que Dios los castigue cuando alejen a los fieles del templo sagrado de La Meca, aunque no sean sus guardianes; pues los guardianes del templo son quienes temen a Dios; la mayoría de ellos lo ignora.
35. Su oración en la casa santa no era más que silbidos y palmadas. Oirán estas palabras: Gusten el castigo de su impiedad.
36. Los infieles gastan sus riquezas para apartar a los demás del camino de Dios; las gastarán todas. De ello será fruto un amargo arrepentimiento, y serán vencidos.
37. Los infieles serán reunidos en el infierno.
38. Dios separará lo malo de lo bueno; amontonará lo malo unas cosas sobre otras, formará con ello un conjunto y lo arrojará al fuego de la gehena. Esos serán los que se pierdan.
39. Di a los infieles que, si ponen fin a su impiedad, Dios les perdonará el pasado; pero, si reinciden, tienen ante sí el ejemplo de los pueblos de antaño.
40. Combátanlos hasta que no haya más tentación y no haya otro culto que el del Dios único; si ponen fin a sus impiedades, ciertamente Dios todo lo ve.
41. Si dan la espalda, sepan que Dios es su protector: ¡qué protector y qué defensor!
42. Sepan que, cuando hayan obtenido un botín, una quinta parte corresponde a Dios, al Profeta, a los parientes, a los huérfanos, a los pobres y a los viajeros, si creen en Dios y en lo que revelamos a Nuestro servidor el día de la Distinción, el día en que se enfrentaron los dos ejércitos. Dios es Todopoderoso.
38. Dios separará lo malo de lo bueno; amontonará lo malo unas cosas sobre otras, formará con ello un conjunto y lo arrojará al fuego de la gehena. Esos serán los que se pierdan.
39. Di a los infieles que, si ponen fin a su impiedad, Dios les perdonará el pasado; pero, si reinciden, tienen ante sí el ejemplo de los pueblos de antaño.
40. Combátanlos hasta que no haya más tentación y no haya otro culto que el del Dios único; si ponen fin a sus impiedades, ciertamente Dios todo lo ve.
41. Si dan la espalda, sepan que Dios es su protector: ¡qué protector y qué defensor!
42. Sepan que, cuando hayan obtenido un botín, una quinta parte corresponde a Dios, al Profeta, a los parientes, a los huérfanos, a los pobres y a los viajeros, si creen en Dios y en lo que revelamos a Nuestro servidor el día de la Distinción, el día en que se enfrentaron los dos ejércitos. Dios es Todopoderoso.
43. Recuerden aquel día en que ustedes estaban acampados en el paso más cercano, sus enemigos en el paso más alejado del valle y la caravana más abajo. Si hubieran contraído compromisos mutuos, los habrían incumplido, asustados por el número de los enemigos; pero se encontraron reunidos allí como por casualidad, para que Dios llevara a cabo la obra decretada en Sus destinos;
44. para que quien debía perecer, pereciera por una señal evidente del cielo, y quien debía sobrevivir, viviera por esa misma señal. Dios todo lo sabe y todo lo oye.
45. Recuerda, ¡oh, Mahoma!, que Dios te mostró en sueños al ejército enemigo poco numeroso. Si te lo hubiera mostrado más poderoso, todos ustedes habrían perdido el valor y habrían suscitado disputas al respecto; Él quiso preservarlos de ello. Él conoce lo que encierra el corazón de los hombres.
46. Cuando se encontraron frente a sus enemigos, Dios hizo que ustedes los vieran poco numerosos; redujo su número ante sus ojos para llevar a cabo la obra decretada en Sus destinos. Él es el término de todas las cosas.
44. para que quien debía perecer, pereciera por una señal evidente del cielo, y quien debía sobrevivir, viviera por esa misma señal. Dios todo lo sabe y todo lo oye.
45. Recuerda, ¡oh, Mahoma!, que Dios te mostró en sueños al ejército enemigo poco numeroso. Si te lo hubiera mostrado más poderoso, todos ustedes habrían perdido el valor y habrían suscitado disputas al respecto; Él quiso preservarlos de ello. Él conoce lo que encierra el corazón de los hombres.
46. Cuando se encontraron frente a sus enemigos, Dios hizo que ustedes los vieran poco numerosos; redujo su número ante sus ojos para llevar a cabo la obra decretada en Sus destinos. Él es el término de todas las cosas.
47. ¡Oh, creyentes! Cuando se encuentren frente a una tropa armada, manténganse firmes y repitan sin cesar el nombre del Señor. Serán bendecidos.
48. Obedezcan a Dios y al Profeta; no provoquen disputas, pues abatirían su valor y les arrebatarían el éxito. Sean perseverantes, porque Dios está con los perseverantes.
49. No sean como aquellos (de La Meca) que salieron de sus moradas con jactancia y ostentación para apartar a los hombres del camino del Señor. Él ve sus acciones.
50. Satanás ya les había preparado sus acciones y les dijo: Hoy son invencibles; yo soy su auxiliar. Pero, cuando los dos ejércitos estuvieron frente a frente, les dio la espalda diciendo: No tengo nada que ver con esto; veo lo que ustedes no ven, temo a Dios, cuyos castigos son terribles.
51. Los hipócritas y aquellos cuyo corazón padece una enfermedad decían entonces, hablando de los verdaderos creyentes, de ustedes: Su creencia los vuelve ciegos. Pero quien pone su confianza en Dios sabe que Él es poderoso y sabio.
48. Obedezcan a Dios y al Profeta; no provoquen disputas, pues abatirían su valor y les arrebatarían el éxito. Sean perseverantes, porque Dios está con los perseverantes.
49. No sean como aquellos (de La Meca) que salieron de sus moradas con jactancia y ostentación para apartar a los hombres del camino del Señor. Él ve sus acciones.
50. Satanás ya les había preparado sus acciones y les dijo: Hoy son invencibles; yo soy su auxiliar. Pero, cuando los dos ejércitos estuvieron frente a frente, les dio la espalda diciendo: No tengo nada que ver con esto; veo lo que ustedes no ven, temo a Dios, cuyos castigos son terribles.
51. Los hipócritas y aquellos cuyo corazón padece una enfermedad decían entonces, hablando de los verdaderos creyentes, de ustedes: Su creencia los vuelve ciegos. Pero quien pone su confianza en Dios sabe que Él es poderoso y sabio.
52. ¡Qué espectáculo, cuando los ángeles quitan la vida a los infieles! Los golpean en el rostro y en la espalda, y les gritan: «¡Vayan a probar el tormento del fuego!».
53. Este suplicio es obra de sus manos, pues Dios no es opresor de Sus servidores.
54. Su suerte se parece a la de la gente del Faraón y a la de los incrédulos que los precedieron. Dios los aniquiló a causa de sus iniquidades. Él es Fuerte y terrible en Sus castigos.
55. Esto se debe a que Dios no cambia los beneficios con que colma a los hombres mientras ellos no perviertan sus corazones. Él todo lo ve y todo lo oye.
56. Su suerte se parece a la de la gente del Faraón y a la de quienes, antes que ellos, desmintieron los signos de su Señor. Los aniquilamos a causa de sus pecados y sumergimos a la gente del Faraón; no eran sino impíos.
57. Las peores bestias de la tierra ante Dios son quienes son ingratos, quienes no creen;
53. Este suplicio es obra de sus manos, pues Dios no es opresor de Sus servidores.
54. Su suerte se parece a la de la gente del Faraón y a la de los incrédulos que los precedieron. Dios los aniquiló a causa de sus iniquidades. Él es Fuerte y terrible en Sus castigos.
55. Esto se debe a que Dios no cambia los beneficios con que colma a los hombres mientras ellos no perviertan sus corazones. Él todo lo ve y todo lo oye.
56. Su suerte se parece a la de la gente del Faraón y a la de quienes, antes que ellos, desmintieron los signos de su Señor. Los aniquilamos a causa de sus pecados y sumergimos a la gente del Faraón; no eran sino impíos.
57. Las peores bestias de la tierra ante Dios son quienes son ingratos, quienes no creen;
58. Aquellos con quienes hiciste un pacto y que lo quebrantan a cada momento, y que no temen a Dios.
59. Si logras apresarlos durante la guerra, dispersa, con el espectáculo de su suplicio, a quienes los sigan, para que reflexionen.
60. Si temes alguna traición por parte de un pueblo, devuélvele lo mismo; Dios no ama a los traidores.
61. No creas que los infieles tienen la ventaja, pues no pueden debilitar el poder de Dios.
62. Pongan en pie todas las fuerzas de que dispongan y fuertes escuadrones, para intimidar a los enemigos de Dios y a los suyos, y a otros más que ustedes no conocen, pero que Dios conoce. Todo lo que hayan gastado en la senda de Dios les será pagado, y no serán perjudicados.
63. Si se inclinan a la paz, tú también te inclinarás a ella y pondrás tu confianza en Dios, pues Él todo lo oye y todo lo sabe.
59. Si logras apresarlos durante la guerra, dispersa, con el espectáculo de su suplicio, a quienes los sigan, para que reflexionen.
60. Si temes alguna traición por parte de un pueblo, devuélvele lo mismo; Dios no ama a los traidores.
61. No creas que los infieles tienen la ventaja, pues no pueden debilitar el poder de Dios.
62. Pongan en pie todas las fuerzas de que dispongan y fuertes escuadrones, para intimidar a los enemigos de Dios y a los suyos, y a otros más que ustedes no conocen, pero que Dios conoce. Todo lo que hayan gastado en la senda de Dios les será pagado, y no serán perjudicados.
63. Si se inclinan a la paz, tú también te inclinarás a ella y pondrás tu confianza en Dios, pues Él todo lo oye y todo lo sabe.
64. Si te traicionan, Dios te bastará: Él es quien te ha ayudado con Su asistencia y con la de los fieles. Él ha unido sus corazones. Si hubieras gastado todas las riquezas de la tierra, no lo habrías conseguido. Pero Dios los ha unido, porque Él es poderoso y sabio.
65. ¡Oh, Profeta! Dios y los creyentes que te siguen te bastan.
66. ¡Oh, Profeta! Alienta a los creyentes a combatir. Veinte hombres firmes de entre ellos derrotarán a doscientos infieles. Cien pondrán en fuga a mil, porque los infieles no comprenden nada.
67. He aquí que Dios aligera vuestra tarea; Él sabe cuán débiles son ustedes. Cien hombres firmes de entre ustedes vencerán a doscientos enemigos, y mil triunfarán sobre dos mil con el permiso de Dios, que está con los hombres firmes.
68. Nunca se le ha permitido a un Profeta tomar prisioneros sin cometer grandes matanzas en la tierra. Ustedes desean los bienes de este mundo, y Dios quiere darles los del otro. Él es poderoso y sabio.
65. ¡Oh, Profeta! Dios y los creyentes que te siguen te bastan.
66. ¡Oh, Profeta! Alienta a los creyentes a combatir. Veinte hombres firmes de entre ellos derrotarán a doscientos infieles. Cien pondrán en fuga a mil, porque los infieles no comprenden nada.
67. He aquí que Dios aligera vuestra tarea; Él sabe cuán débiles son ustedes. Cien hombres firmes de entre ustedes vencerán a doscientos enemigos, y mil triunfarán sobre dos mil con el permiso de Dios, que está con los hombres firmes.
68. Nunca se le ha permitido a un Profeta tomar prisioneros sin cometer grandes matanzas en la tierra. Ustedes desean los bienes de este mundo, y Dios quiere darles los del otro. Él es poderoso y sabio.
69. Si Dios no hubiera otorgado previamente una autorización, habrían expiado con un castigo doloroso lo que tomaron.
70. Aliméntense de los bienes lícitos arrebatados a los enemigos y teman al Señor. Él es Clemente y Misericordioso.
71. ¡Oh, Profeta! Di a los cautivos que están en sus manos: Si Dios ve rectitud en sus corazones, les dará riquezas más preciosas que las que les quitaron y les perdonará, porque Él es Clemente y Misericordioso.
72. Pero si ellos (los cautivos) quieren ser pérfidos, ya habían sido pérfidos con Dios; tú sabes que Dios te los entregó, y Dios es Omnisciente y Sabio.
73. Los creyentes que hayan abandonado sus hogares para combatir con sus bienes y sus personas en la senda de Dios, aquellos que dieron asilo al Profeta y lo asistieron en sus obras, serán considerados parientes unos de otros. Los que creyeron, pero no emigraron, no estarán comprendidos en sus relaciones de parentesco hasta que ellos también hayan abandonado sus hogares. Pero, si solicitan su apoyo por causa de la fe, ustedes se lo concederán, a menos que sea contra quienes son sus aliados. El Altísimo ve sus acciones.
70. Aliméntense de los bienes lícitos arrebatados a los enemigos y teman al Señor. Él es Clemente y Misericordioso.
71. ¡Oh, Profeta! Di a los cautivos que están en sus manos: Si Dios ve rectitud en sus corazones, les dará riquezas más preciosas que las que les quitaron y les perdonará, porque Él es Clemente y Misericordioso.
72. Pero si ellos (los cautivos) quieren ser pérfidos, ya habían sido pérfidos con Dios; tú sabes que Dios te los entregó, y Dios es Omnisciente y Sabio.
73. Los creyentes que hayan abandonado sus hogares para combatir con sus bienes y sus personas en la senda de Dios, aquellos que dieron asilo al Profeta y lo asistieron en sus obras, serán considerados parientes unos de otros. Los que creyeron, pero no emigraron, no estarán comprendidos en sus relaciones de parentesco hasta que ellos también hayan abandonado sus hogares. Pero, si solicitan su apoyo por causa de la fe, ustedes se lo concederán, a menos que sea contra quienes son sus aliados. El Altísimo ve sus acciones.
74. Los infieles se prestan ayuda mutua. Si ustedes no hacen lo mismo, el desorden y grandes males invadirán el país.
75. Quienes han creído y han dejado sus hogares para combatir en la vía de Dios, quienes han dado asilo al Profeta y Lo han asistido, esos son los verdaderos creyentes. El perdón del Señor y generosos beneficios les corresponden por derecho.
76. Quienes han creído y emigrado después, y combaten en la vía de Dios, forman parte de Su comunidad. Pero los hombres unidos por los lazos de sangre están más cerca unos de otros: eso está escrito en el libro de Dios, y Dios sabe todas las cosas.
75. Quienes han creído y han dejado sus hogares para combatir en la vía de Dios, quienes han dado asilo al Profeta y Lo han asistido, esos son los verdaderos creyentes. El perdón del Señor y generosos beneficios les corresponden por derecho.
76. Quienes han creído y emigrado después, y combaten en la vía de Dios, forman parte de Su comunidad. Pero los hombres unidos por los lazos de sangre están más cerca unos de otros: eso está escrito en el libro de Dios, y Dios sabe todas las cosas.