La verdadera oración solo puede ser tuya
cuando lo has apostado todo y te has jugado
a ti mismo
y tu esencia es pura.
Entonces, «alegría de los ojos», tus oraciones lo son,
y toda separación desaparece,
pues el conocedor y lo conocido son uno solo.
cuando lo has apostado todo y te has jugado
a ti mismo
y tu esencia es pura.
Entonces, «alegría de los ojos», tus oraciones lo son,
y toda separación desaparece,
pues el conocedor y lo conocido son uno solo.