¿Qué es el vino puro?
Es la purificación de uno mismo.
¡Qué dulzura! ¡Qué embriaguez! ¡Qué bienaventurado éxtasis!
¡Oh, feliz instante en que nos abandonamos a nosotros mismos,
cuando, caídos en el polvo, ebrios y aturdidos,
en la indigencia absoluta, seremos ricos y libres!
¿Para qué servirán entonces el paraíso y las huríes?
Pues ningún extraño puede penetrar en esta cámara
mística.
No sé qué ocurrirá después
de que haya contemplado esta visión y bebido de esta copa,
pero después de toda embriaguez viene el dolor de cabeza,
¡y la angustia inunda mi alma al recordarlo!
Es la purificación de uno mismo.
¡Qué dulzura! ¡Qué embriaguez! ¡Qué bienaventurado éxtasis!
¡Oh, feliz instante en que nos abandonamos a nosotros mismos,
cuando, caídos en el polvo, ebrios y aturdidos,
en la indigencia absoluta, seremos ricos y libres!
¿Para qué servirán entonces el paraíso y las huríes?
Pues ningún extraño puede penetrar en esta cámara
mística.
No sé qué ocurrirá después
de que haya contemplado esta visión y bebido de esta copa,
pero después de toda embriaguez viene el dolor de cabeza,
¡y la angustia inunda mi alma al recordarlo!