Mírame, porque soy tu compañero en la tumba,
La noche en que dejes la tienda y la morada.
Oirás mi llamado en el hueco de la tumba: comprenderás
Que nunca estuviste oculto a mis ojos.
Soy como la razón y el intelecto en lo más profundo de tu corazón,
En las horas de alegría y júbilo, en las horas de pena y aflicción.
Cuando se enciende la lámpara del intelecto,
¡Qué clamor se eleva de los muertos en las tumbas!
La noche en que dejes la tienda y la morada.
Oirás mi llamado en el hueco de la tumba: comprenderás
Que nunca estuviste oculto a mis ojos.
Soy como la razón y el intelecto en lo más profundo de tu corazón,
En las horas de alegría y júbilo, en las horas de pena y aflicción.
Cuando se enciende la lámpara del intelecto,
¡Qué clamor se eleva de los muertos en las tumbas!