La humanidad, como las aves acuáticas, procede del mar: el Mar del Alma;
salida de ese Mar, ¿por qué haría el ave aquí su morada?
No, somos perlas en ese Mar; allí moramos todos;
si no, ¿por qué se sucederían las olas desde el Mar del Alma?
Es la hora en que se cumple la Unión, la hora de la belleza eterna,
la hora del favor y la generosidad, el Océano de pureza perfecta.
Ha aparecido la ola de generosidad, ha resonado el trueno del Mar,
ha despuntado el alba de la dicha. ¿El alba? No, es la Luz de Dios.
salida de ese Mar, ¿por qué haría el ave aquí su morada?
No, somos perlas en ese Mar; allí moramos todos;
si no, ¿por qué se sucederían las olas desde el Mar del Alma?
Es la hora en que se cumple la Unión, la hora de la belleza eterna,
la hora del favor y la generosidad, el Océano de pureza perfecta.
Ha aparecido la ola de generosidad, ha resonado el trueno del Mar,
ha despuntado el alba de la dicha. ¿El alba? No, es la Luz de Dios.