¡Oh! Ven, sufí, ven; el cristal de la copa es diáfano: ven a admirar el color rubí del vino que contiene.
El Unka jamás será presa de nadie; llévate tus redes, pues, mira, en este camino la red solo sirve para atrapar el viento.
En este banquete de placeres, apura una o dos copas y vete. Quiero decir: no pretendas la presencia constante de Tu amada.
Aprovecha el presente para alegrarte, oh, amigo, pues el propio Adán renunció al Paraíso en cuanto se agotaron sus provisiones.
Los misterios que se nos ocultan tras el velo, pide que te los expliquen los bebedores ebrios; pues, mira, esta facultad no les ha sido concedida a los devotos señores del clero.
¡Oh, pobre corazón mío! El tiempo de tu juventud pasó sin que pudieras recoger una flor en el jardín de la vida. No intentes, pues, hoy hacer de una gran fama, de una reputación de sabio, un adorno para tus cabellos blancos.
El Unka jamás será presa de nadie; llévate tus redes, pues, mira, en este camino la red solo sirve para atrapar el viento.
En este banquete de placeres, apura una o dos copas y vete. Quiero decir: no pretendas la presencia constante de Tu amada.
Aprovecha el presente para alegrarte, oh, amigo, pues el propio Adán renunció al Paraíso en cuanto se agotaron sus provisiones.
Los misterios que se nos ocultan tras el velo, pide que te los expliquen los bebedores ebrios; pues, mira, esta facultad no les ha sido concedida a los devotos señores del clero.
¡Oh, pobre corazón mío! El tiempo de tu juventud pasó sin que pudieras recoger una flor en el jardín de la vida. No intentes, pues, hoy hacer de una gran fama, de una reputación de sabio, un adorno para tus cabellos blancos.
Hafiz es esclavo de la copa de Djem. ¡Oh, Céfiro, ve y presenta, de mi parte, mis respetos al jeque de Djam!