¡Oh, la traicionera! Con sus rizos, semejantes a víboras, mordió a quien deseaba acercarse a ella,
Luego baja su mirada dulce, lo derrite y lo deja enfermo en su lecho.
Disparó las flechas de sus miradas con el arco de una ceja, y venga por donde venga, me mata.
Luego baja su mirada dulce, lo derrite y lo deja enfermo en su lecho.
Disparó las flechas de sus miradas con el arco de una ceja, y venga por donde venga, me mata.
1. «La traidora», es decir, un Atributo engañoso que llevó a quien la buscaba a enamorarse de las ciencias misteriosas emanadas de la majestad y la belleza divinas.
2. «Su lecho», es decir, su cuerpo.
3. Describe la «extinción» producida por la contemplación de las Ideas divinas.
2. «Su lecho», es decir, su cuerpo.
3. Describe la «extinción» producida por la contemplación de las Ideas divinas.