1. Ta. Sad... Estos son los signos de la lectura y de la Escritura evidente.
2. Sirven de guía y de buena nueva para los creyentes,
3. Que observan la oración, dan limosna y creen firmemente en la vida futura.
4. Para quienes no creen en la vida futura, hemos embellecido sus obras ante sus propios ojos; están como aturdidos.
5. A ellos les está reservado el más cruel castigo; serán los más desdichados en el otro mundo.
6. Has recibido el Corán del Sabio, del Prudente.
7. Recuerda que Moisés le dijo un día a su familia: He visto un fuego. Voy a traerles noticias; quizá les traiga una brasa ardiente para que puedan calentarse.
8. Fue hacia allí, y he aquí que una voz le gritó: ¡Bendito sea quien está en el fuego y alrededor del fuego! ¡Alabado sea Dios, Señor del universo!
9. ¡Oh, Moisés! Yo soy el único Dios, Poderoso y Sabio.
2. Sirven de guía y de buena nueva para los creyentes,
3. Que observan la oración, dan limosna y creen firmemente en la vida futura.
4. Para quienes no creen en la vida futura, hemos embellecido sus obras ante sus propios ojos; están como aturdidos.
5. A ellos les está reservado el más cruel castigo; serán los más desdichados en el otro mundo.
6. Has recibido el Corán del Sabio, del Prudente.
7. Recuerda que Moisés le dijo un día a su familia: He visto un fuego. Voy a traerles noticias; quizá les traiga una brasa ardiente para que puedan calentarse.
8. Fue hacia allí, y he aquí que una voz le gritó: ¡Bendito sea quien está en el fuego y alrededor del fuego! ¡Alabado sea Dios, Señor del universo!
9. ¡Oh, Moisés! Yo soy el único Dios, Poderoso y Sabio.
10. Arroja tu bastón. Moisés lo arrojó, y cuando lo vio agitarse como una serpiente, echó a correr sin volverse. ¡Oh, Moisés!, le gritaron, no temas. Los enviados no tienen nada que temer de Mí,
11. salvo quizá (quien haya cometido alguna iniquidad; pero, si reemplaza el mal por el bien, Yo soy indulgente y misericordioso.
12. Introduce tu mano en tu seno y la sacarás toda blanca, sin que sea una enfermedad. Será uno de los nueve signos para el Faraón y su pueblo; es un pueblo perverso.
13. Cuando nuestros milagros se presentaron ante sus ojos con toda claridad, dijeron: Esto es magia manifiesta.
14. Aunque habían adquirido la certeza de su verdad, los negaron por orgullo e injusticia. Pero considera cuál fue el fin de los malvados.
15. Dimos la ciencia a David y a Salomón. Decían: ¡Alabado sea Dios, que nos ha elevado por encima de muchos de sus siervos creyentes!
11. salvo quizá (quien haya cometido alguna iniquidad; pero, si reemplaza el mal por el bien, Yo soy indulgente y misericordioso.
12. Introduce tu mano en tu seno y la sacarás toda blanca, sin que sea una enfermedad. Será uno de los nueve signos para el Faraón y su pueblo; es un pueblo perverso.
13. Cuando nuestros milagros se presentaron ante sus ojos con toda claridad, dijeron: Esto es magia manifiesta.
14. Aunque habían adquirido la certeza de su verdad, los negaron por orgullo e injusticia. Pero considera cuál fue el fin de los malvados.
15. Dimos la ciencia a David y a Salomón. Decían: ¡Alabado sea Dios, que nos ha elevado por encima de muchos de sus siervos creyentes!
16. Salomón fue el heredero de David; dijo: ¡Oh, hombres! Se nos ha enseñado a comprender el lenguaje de las aves, y se nos ha colmado de toda clase de cosas. Esta es una gracia evidente de Dios.
17. Un día, los ejércitos de Salomón, compuestos de genios y hombres, se reunieron delante de Él, y también las aves, todas formadas en tropas separadas.
18. Cuando todo aquel cortejo llegó al valle de las HORMIGAS, una de ellas dijo: ¡Oh, hormigas! Entren en sus moradas, no sea que Salomón y Sus ejércitos las aplasten bajo sus pies sin saberlo.
19. Salomón sonrió al oír las palabras de la hormiga y dijo: ¡Señor! Haz que Te sea agradecido por los beneficios con que Me has colmado a Mí y a Mis padres; haz que practique el bien para complacerte, y concédeme una parte de la misericordia con que rodeas a Tus siervos virtuosos.
20. Pasó revista al ejército de las aves y dijo: ¿Por qué no veo aquí a la abubilla? ¿Está ausente?
17. Un día, los ejércitos de Salomón, compuestos de genios y hombres, se reunieron delante de Él, y también las aves, todas formadas en tropas separadas.
18. Cuando todo aquel cortejo llegó al valle de las HORMIGAS, una de ellas dijo: ¡Oh, hormigas! Entren en sus moradas, no sea que Salomón y Sus ejércitos las aplasten bajo sus pies sin saberlo.
19. Salomón sonrió al oír las palabras de la hormiga y dijo: ¡Señor! Haz que Te sea agradecido por los beneficios con que Me has colmado a Mí y a Mis padres; haz que practique el bien para complacerte, y concédeme una parte de la misericordia con que rodeas a Tus siervos virtuosos.
20. Pasó revista al ejército de las aves y dijo: ¿Por qué no veo aquí a la abubilla? ¿Está ausente?
21. En verdad, le impondré un castigo severo, o la mataré, a menos que me presente una excusa legítima.
22. En efecto, no tardó en regresar y dijo a Salomón: He sabido algo que tú no sabes; vengo de Saba con noticias ciertas.
23. Allí encontré a una mujer que reina sobre los hombres; posee toda clase de cosas y tiene un gran trono.
24. Vi que ella y su pueblo adoraban al sol en lugar de a Dios: Satanás embelleció sus obras a sus ojos; los apartó del camino recto, de modo que no están guiados,
25. Y no adoran a este Dios que saca a la luz los secretos de los cielos y de la tierra, que conoce lo que ustedes ocultan y lo que hacen público;
26. Este Dios fuera del cual no hay otro Dios, dueño del gran trono.
22. En efecto, no tardó en regresar y dijo a Salomón: He sabido algo que tú no sabes; vengo de Saba con noticias ciertas.
23. Allí encontré a una mujer que reina sobre los hombres; posee toda clase de cosas y tiene un gran trono.
24. Vi que ella y su pueblo adoraban al sol en lugar de a Dios: Satanás embelleció sus obras a sus ojos; los apartó del camino recto, de modo que no están guiados,
25. Y no adoran a este Dios que saca a la luz los secretos de los cielos y de la tierra, que conoce lo que ustedes ocultan y lo que hacen público;
26. Este Dios fuera del cual no hay otro Dios, dueño del gran trono.
27. — Veremos, dijo Salomón, si has dicho la verdad o si has mentido.
28. — Vete con esta carta de mi parte; entrégasela a ellos y apártate; verás cuál será su respuesta.
29. La abubilla partió y cumplió su misión. La reina dijo a los grandes de su reino: Señores, acaban de entregarme una carta ilustre.
30. Es de Salomón; este es su contenido: «En nombre de Dios, Clemente y Misericordioso,
31. »No se ensalcen contra mí; vengan más bien a mí, sometiéndose por completo a Dios».
32. Señores, dijo la reina, aconséjenme en este asunto; no decidiré nada sin su colaboración.
33. Somos fuertes y temibles, respondieron ellos; pero a usted le corresponde dar órdenes; a usted le toca decidir qué quiere mandarnos.
34. —Cuando los reyes entran en una ciudad, dijo la reina, la devastan y convierten en los más miserables a sus ciudadanos más eminentes. Así es como actúan.
28. — Vete con esta carta de mi parte; entrégasela a ellos y apártate; verás cuál será su respuesta.
29. La abubilla partió y cumplió su misión. La reina dijo a los grandes de su reino: Señores, acaban de entregarme una carta ilustre.
30. Es de Salomón; este es su contenido: «En nombre de Dios, Clemente y Misericordioso,
31. »No se ensalcen contra mí; vengan más bien a mí, sometiéndose por completo a Dios».
32. Señores, dijo la reina, aconséjenme en este asunto; no decidiré nada sin su colaboración.
33. Somos fuertes y temibles, respondieron ellos; pero a usted le corresponde dar órdenes; a usted le toca decidir qué quiere mandarnos.
34. —Cuando los reyes entran en una ciudad, dijo la reina, la devastan y convierten en los más miserables a sus ciudadanos más eminentes. Así es como actúan.
35. Enviaré presentes y luego veré qué me traen mis enviados.
36. Cuando el enviado de la reina se presentó ante Salomón, este le dijo: ¿Así que quieren asistirme con sus tesoros? Lo que Dios me ha dado vale más que lo que les ha dado a ustedes. ¡Pero ustedes se enorgullecen de sus regalos!
37. Regresa junto al pueblo que te envía. Iremos a atacarlo con un ejército al que no podrá resistir. Los expulsaremos de su país, envilecidos y humillados.
38. Salomón dijo a los suyos: ¡Oh, señores! ¿Quién de ustedes me traerá el trono de la reina antes de que ellos mismos vengan, sometidos a la voluntad de Dios?
39. Yo, respondió Ifrit, uno de los genios; te lo traeré antes de que te levantes de tu lugar. Soy bastante fuerte para hacerlo y fiel.
40. Otro genio, el que tenía el conocimiento del Libro, dijo a Salomón: Te lo traeré antes de que parpadees. Y cuando Salomón vio el trono colocado delante de él, dijo: Esta es una muestra del favor de Dios; Él me pone a prueba para saber si seré agradecido o ingrato. Quien es agradecido lo es en su propio beneficio; quien es ingrato, Dios puede prescindir de él, pues Él es Rico y Generoso.
36. Cuando el enviado de la reina se presentó ante Salomón, este le dijo: ¿Así que quieren asistirme con sus tesoros? Lo que Dios me ha dado vale más que lo que les ha dado a ustedes. ¡Pero ustedes se enorgullecen de sus regalos!
37. Regresa junto al pueblo que te envía. Iremos a atacarlo con un ejército al que no podrá resistir. Los expulsaremos de su país, envilecidos y humillados.
38. Salomón dijo a los suyos: ¡Oh, señores! ¿Quién de ustedes me traerá el trono de la reina antes de que ellos mismos vengan, sometidos a la voluntad de Dios?
39. Yo, respondió Ifrit, uno de los genios; te lo traeré antes de que te levantes de tu lugar. Soy bastante fuerte para hacerlo y fiel.
40. Otro genio, el que tenía el conocimiento del Libro, dijo a Salomón: Te lo traeré antes de que parpadees. Y cuando Salomón vio el trono colocado delante de él, dijo: Esta es una muestra del favor de Dios; Él me pone a prueba para saber si seré agradecido o ingrato. Quien es agradecido lo es en su propio beneficio; quien es ingrato, Dios puede prescindir de él, pues Él es Rico y Generoso.
41. Salomón dijo a los genios: Haced irreconocible este trono. Veremos si ella sigue el camino recto o si está entre quienes no pueden ser guiados.
42. Cuando ella (la reina) se presentó ante Salomón, le preguntaron: ¿Es este su trono? Ella respondió: Parece ser el mismo. Ya habíamos recibido el conocimiento antes que ella, y estábamos resignados a la voluntad de Dios.
43. Las divinidades que adoraba junto a Dios la habían extraviado, y ella estuvo entre los infieles.
44. Le dijeron: Entra en este palacio. Cuando lo vio, creyó que era un estanque y se recogió la ropa alrededor de las piernas. Es un palacio pavimentado con cristal, respondió Salomón.
45. —Señor, había obrado injustamente contra mí misma al adorar a los ídolos; ahora me resigno, como Salomón, a la voluntad de Dios, Señor del universo.
46. Enviamos a Saleh a los Thamuditas, sus hermanos, para que adoraran a Dios. Se dividieron en dos grupos.
42. Cuando ella (la reina) se presentó ante Salomón, le preguntaron: ¿Es este su trono? Ella respondió: Parece ser el mismo. Ya habíamos recibido el conocimiento antes que ella, y estábamos resignados a la voluntad de Dios.
43. Las divinidades que adoraba junto a Dios la habían extraviado, y ella estuvo entre los infieles.
44. Le dijeron: Entra en este palacio. Cuando lo vio, creyó que era un estanque y se recogió la ropa alrededor de las piernas. Es un palacio pavimentado con cristal, respondió Salomón.
45. —Señor, había obrado injustamente contra mí misma al adorar a los ídolos; ahora me resigno, como Salomón, a la voluntad de Dios, Señor del universo.
46. Enviamos a Saleh a los Thamuditas, sus hermanos, para que adoraran a Dios. Se dividieron en dos grupos.
47. ¡Oh, pueblo mío!, les decía Saleh, ¿por qué quieren apresurar el mal del suplicio en lugar del bien de las recompensas divinas? ¿Por qué no imploran el perdón de Dios, para que Él tenga piedad de ustedes?
48. —Hemos consultado el vuelo de los pájaros acerca de ti y de los tuyos. —Su fortuna depende de Dios —respondió él—; ustedes son un pueblo al que Dios quiere poner a prueba.
49. Había en la ciudad nueve individuos que cometían excesos en el país y no hacían ninguna buena acción.
50. Se dijeron entre sí: Comprometámonos, mediante un juramento ante Dios, a matar durante la noche a Saleh y a su familia; luego diremos a quienes reclamen su sangre: No estuvimos presentes en la muerte de su familia; decimos la verdad.
51. Pusieron en práctica sus artificios, y Nosotros pusimos en práctica los Nuestros mientras ellos no lo sospechaban.
52. Considera cuál fue el fin de sus estratagemas; los exterminamos a ellos y a toda su nación.
48. —Hemos consultado el vuelo de los pájaros acerca de ti y de los tuyos. —Su fortuna depende de Dios —respondió él—; ustedes son un pueblo al que Dios quiere poner a prueba.
49. Había en la ciudad nueve individuos que cometían excesos en el país y no hacían ninguna buena acción.
50. Se dijeron entre sí: Comprometámonos, mediante un juramento ante Dios, a matar durante la noche a Saleh y a su familia; luego diremos a quienes reclamen su sangre: No estuvimos presentes en la muerte de su familia; decimos la verdad.
51. Pusieron en práctica sus artificios, y Nosotros pusimos en práctica los Nuestros mientras ellos no lo sospechaban.
52. Considera cuál fue el fin de sus estratagemas; los exterminamos a ellos y a toda su nación.
53. Sus moradas, que ustedes ven, están hundidas en la tierra porque fueron impíos; en esto hay un signo para los hombres que tienen inteligencia.
54. Salvamos a quienes habían creído y temían a Dios.
55. Enviamos a Lot, que decía a su pueblo: «¿Cometerán una infamia? Ustedes lo saben, sin embargo.
56. ¿Tendrán, por concupiscencia carnal, relaciones con hombres en lugar de con mujeres? Están en el extravío».
57. ¿Y cuál fue la respuesta de su pueblo? Se dijeron entre ellos: «Expulsemos de nuestra ciudad a la familia de Lot; son hombres que quieren ser castos».
58. Salvamos a la familia de Lot, a excepción de su mujer, a quien habíamos destinado a estar entre los que se quedaban atrás.
59. Hicimos caer una lluvia de piedras. ¡Qué terrible fue la lluvia que cayó sobre esos hombres, a quienes se advertía en vano!
60. Di: «Alabado sea Dios, y paz a aquellos de entre Sus siervos que Él ha elegido». ¿Quién merece la preferencia, Dios o los ídolos que Le asocian?
54. Salvamos a quienes habían creído y temían a Dios.
55. Enviamos a Lot, que decía a su pueblo: «¿Cometerán una infamia? Ustedes lo saben, sin embargo.
56. ¿Tendrán, por concupiscencia carnal, relaciones con hombres en lugar de con mujeres? Están en el extravío».
57. ¿Y cuál fue la respuesta de su pueblo? Se dijeron entre ellos: «Expulsemos de nuestra ciudad a la familia de Lot; son hombres que quieren ser castos».
58. Salvamos a la familia de Lot, a excepción de su mujer, a quien habíamos destinado a estar entre los que se quedaban atrás.
59. Hicimos caer una lluvia de piedras. ¡Qué terrible fue la lluvia que cayó sobre esos hombres, a quienes se advertía en vano!
60. Di: «Alabado sea Dios, y paz a aquellos de entre Sus siervos que Él ha elegido». ¿Quién merece la preferencia, Dios o los ídolos que Le asocian?
61. ¿Acaso Quien creó los cielos y la tierra y les envía agua (con la cual hacemos crecer para ustedes esos jardines frondosos, pues no son ustedes quienes hacen crecer sus árboles) es algún dios junto al Dios único? — ¡Y, sin embargo, le atribuyen iguales!
62. ¿Acaso Quien estableció firmemente la tierra, trazó ríos en su interior, fijó montañas y levantó una barrera entre los dos mares es algún dios junto al Dios único? — Y, sin embargo, la mayoría no lo comprende.
63. ¿Acaso Quien escucha al oprimido cuando clama a Él, lo libra de la desgracia y los ha establecido como Sus lugartenientes en la tierra es algún dios junto al Dios único? ¡Qué poco reflexionan!
64. ¿Acaso Quien los guía a través de las tinieblas de la tierra firme y del mar, y envía los vientos como anuncio de Su misericordia, es algún dios junto al Dios único? ¡Él está demasiado exaltado para que se le asocien otras divinidades!
62. ¿Acaso Quien estableció firmemente la tierra, trazó ríos en su interior, fijó montañas y levantó una barrera entre los dos mares es algún dios junto al Dios único? — Y, sin embargo, la mayoría no lo comprende.
63. ¿Acaso Quien escucha al oprimido cuando clama a Él, lo libra de la desgracia y los ha establecido como Sus lugartenientes en la tierra es algún dios junto al Dios único? ¡Qué poco reflexionan!
64. ¿Acaso Quien los guía a través de las tinieblas de la tierra firme y del mar, y envía los vientos como anuncio de Su misericordia, es algún dios junto al Dios único? ¡Él está demasiado exaltado para que se le asocien otras divinidades!
65. Aquel que produce la creación y la hace regresar, que los provee de los dones del cielo y de la tierra, ¿es acaso alguna divinidad junto con el Dios único? Diles: «Presenten sus pruebas, si son veraces».
66. Di: «Nadie, salvo Dios, conoce los secretos del cielo y de la tierra». Los hombres no saben
67. cuándo serán resucitados.
68. Tienen algún conocimiento de la vida futura; pero dudan de ella, o más bien están ciegos a este respecto.
69. Los incrédulos dicen: «Cuando nosotros y nuestros padres nos hayamos convertido en polvo, ¿es posible que nos hagan salir de él vivos?
70. Ya se nos había prometido esto, así como a nuestros padres; pero no son más que historias de los antiguos».
71. Diles: «Recorran el país y vean cuál ha sido el fin de los culpables».
72. No te aflijas por la suerte que les espera, ni esté tu corazón angustiado por temor a sus maquinaciones.
66. Di: «Nadie, salvo Dios, conoce los secretos del cielo y de la tierra». Los hombres no saben
67. cuándo serán resucitados.
68. Tienen algún conocimiento de la vida futura; pero dudan de ella, o más bien están ciegos a este respecto.
69. Los incrédulos dicen: «Cuando nosotros y nuestros padres nos hayamos convertido en polvo, ¿es posible que nos hagan salir de él vivos?
70. Ya se nos había prometido esto, así como a nuestros padres; pero no son más que historias de los antiguos».
71. Diles: «Recorran el país y vean cuál ha sido el fin de los culpables».
72. No te aflijas por la suerte que les espera, ni esté tu corazón angustiado por temor a sus maquinaciones.
73. Te preguntan: ¿Cuándo se cumplirán, pues, estas amenazas? Dilo, si son sinceros.
74. Respóndeles: Puede que el suplicio que quieren apresurar ya esté pisándoles los talones.
75. Tu Señor está lleno de bondad para con los hombres; pero la mayoría de ellos no es agradecida.
76. Tu Señor conoce lo que ocultan sus corazones y lo que manifiestan abiertamente.
77. No hay cosa oculta en los cielos ni en la tierra que no esté inscrita en el Libro de la Evidencia.
78. Él (el Corán) declara a los hijos de Israel la mayoría de los asuntos sobre los que disputan.
79. El Corán sirve de guía a los creyentes y constituye una prueba de la misericordia divina para con ellos.
80. Dios pronunciará Su sentencia para decidir entre ustedes. Él es el Poderoso, el Sabio.
81. Pon tu confianza en Dios, pues te apoyas en la verdad evidente.
82. No podrías hacer oír nada a los muertos: no podrías hacer oír a los sordos la llamada a la verdad cuando te dan la espalda.
74. Respóndeles: Puede que el suplicio que quieren apresurar ya esté pisándoles los talones.
75. Tu Señor está lleno de bondad para con los hombres; pero la mayoría de ellos no es agradecida.
76. Tu Señor conoce lo que ocultan sus corazones y lo que manifiestan abiertamente.
77. No hay cosa oculta en los cielos ni en la tierra que no esté inscrita en el Libro de la Evidencia.
78. Él (el Corán) declara a los hijos de Israel la mayoría de los asuntos sobre los que disputan.
79. El Corán sirve de guía a los creyentes y constituye una prueba de la misericordia divina para con ellos.
80. Dios pronunciará Su sentencia para decidir entre ustedes. Él es el Poderoso, el Sabio.
81. Pon tu confianza en Dios, pues te apoyas en la verdad evidente.
82. No podrías hacer oír nada a los muertos: no podrías hacer oír a los sordos la llamada a la verdad cuando te dan la espalda.
83. Tú no eres guía de los ciegos para prevenirlos contra el extravío. No puedes hacerte escuchar, excepto por aquellos que han creído en Nuestros signos y se someten a la voluntad de Dios.
84. Cuando la sentencia pronunciada contra ellos esté a punto de cumplirse, haremos salir de la tierra un monstruo que les gritará: «En verdad, los hombres no han creído firmemente en Nuestros milagros».
85. Un día reuniremos a quienes han tratado Nuestros signos de mentiras; serán divididos en grupos.
86. Hasta que comparezcan ante Dios, quien les dirá: «¿Han tratado de mentiras Mis signos porque no pudieron comprenderlos, o tenían otro motivo para actuar así?»
87. La sentencia será ejecutada como castigo por su impiedad, y no pronunciarán una sola palabra.
88. ¿No veían que establecimos la noche como tiempo de descanso y el día luminoso para el trabajo? Ciertamente, en esto hay signos para un pueblo que cree firmemente.
84. Cuando la sentencia pronunciada contra ellos esté a punto de cumplirse, haremos salir de la tierra un monstruo que les gritará: «En verdad, los hombres no han creído firmemente en Nuestros milagros».
85. Un día reuniremos a quienes han tratado Nuestros signos de mentiras; serán divididos en grupos.
86. Hasta que comparezcan ante Dios, quien les dirá: «¿Han tratado de mentiras Mis signos porque no pudieron comprenderlos, o tenían otro motivo para actuar así?»
87. La sentencia será ejecutada como castigo por su impiedad, y no pronunciarán una sola palabra.
88. ¿No veían que establecimos la noche como tiempo de descanso y el día luminoso para el trabajo? Ciertamente, en esto hay signos para un pueblo que cree firmemente.
89. El día en que se toque la trompeta, todo cuanto haya en los cielos y en la tierra quedará aterrorizado, excepto aquellos a quienes Dios quiera librar. Todos los hombres vendrán a postrarse ante Él.
90. Verás las montañas, que crees firmemente asentadas, marchar como marchan las nubes. Esta será la obra de Dios, que dispone sabiamente todas las cosas. Él está informado de todas sus acciones.
91. Quien se presente con buenas obras obtendrá sus beneficios. Estos estarán a salvo de todo temor.
92. A quienes no traigan más que sus pecados se les precipitará de cara en el fuego. ¿Serán ustedes retribuidos de otra manera que según sus obras?
93. He recibido la orden de adorar al Señor de esta comarca, a ese Dios que la ha santificado y a quien pertenece todo. He recibido la orden de someterme a Su voluntad,
94. De recitar el Corán a los hombres. Quien siga el camino recto lo hará en su propio beneficio; si hay quienes permanecen en el extravío, diles: Solo estoy encargado de advertir.
90. Verás las montañas, que crees firmemente asentadas, marchar como marchan las nubes. Esta será la obra de Dios, que dispone sabiamente todas las cosas. Él está informado de todas sus acciones.
91. Quien se presente con buenas obras obtendrá sus beneficios. Estos estarán a salvo de todo temor.
92. A quienes no traigan más que sus pecados se les precipitará de cara en el fuego. ¿Serán ustedes retribuidos de otra manera que según sus obras?
93. He recibido la orden de adorar al Señor de esta comarca, a ese Dios que la ha santificado y a quien pertenece todo. He recibido la orden de someterme a Su voluntad,
94. De recitar el Corán a los hombres. Quien siga el camino recto lo hará en su propio beneficio; si hay quienes permanecen en el extravío, diles: Solo estoy encargado de advertir.
95. Di: ¡Alabado sea Dios! Pronto Él les dará señales de Su poder, y no podrán negarlas. Tu Señor no está desatento a lo que ustedes hacen.