Llegué con mi Señor a la morada de mi Señor: pero no viví junto a Él, no Lo saboreé, y mi juventud pasó como un sueño.
La noche de mis nupcias, mis amigas cantaban a coro, y me ungieron con los ungüentos del placer y del dolor:
Pero, una vez concluida la ceremonia, dejé a mi Señor y me fui, y mi pariente intentó consolarme en el camino.
Kabîr dice: «Iré a la morada de mi Señor, con mi amor a mi lado; entonces, ¡haré sonar la trompeta del triunfo!»
La noche de mis nupcias, mis amigas cantaban a coro, y me ungieron con los ungüentos del placer y del dolor:
Pero, una vez concluida la ceremonia, dejé a mi Señor y me fui, y mi pariente intentó consolarme en el camino.
Kabîr dice: «Iré a la morada de mi Señor, con mi amor a mi lado; entonces, ¡haré sonar la trompeta del triunfo!»