¡Oh, corazón mío! El Espíritu supremo, el gran maestro, está cerca de ti:
¡despierta, oh, despierta!
Corre a los pies de tu Bienamado: porque tu Señor está junto a tu
cabeza.
Has dormido durante innumerables eras; esta mañana, ¿no vas a
despertar?
¡despierta, oh, despierta!
Corre a los pies de tu Bienamado: porque tu Señor está junto a tu
cabeza.
Has dormido durante innumerables eras; esta mañana, ¿no vas a
despertar?