Hinduismo

Tulsidas, Ramayana, Bâl-kând, Dohâ 104

Todas las damas se conmovieron al ver a la reina tan triste. En su profundo amor por su hija, se puso a llorar y a lamentarse amargamente:
«¿Qué ofensa le había hecho yo a Nārada para que desolara mi hogar y aconsejara así a Umā que hiciera penitencia para casarse con un loco? En verdad, está libre de deseos y pasiones; es un asceta que no quiere ni dinero, ni casa ni esposa; por eso, cuando destruye el hogar de otra persona, no siente vergüenza ni remordimiento. Pues ¿qué sabe una mujer estéril de los dolores del parto?»
Cuando Bhavānī vio la aflicción de su madre, le respondió con calma y sensatez:
«No te inquietes, madre mía, por esos pensamientos, pues los designios de Dios son inmutables. Si el destino me depara un esposo loco, ¿por qué culpar a nadie? ¿Puedes borrar lo que ha escrito el Creador? Entonces, abstente de reproches vanos.
Deja tus reproches vanos, no lamentes en vano mi suerte;
Debo ir adonde me esperan las alegrías y las penas que el destino me ha reservado».
Al oír la piadosa respuesta de Umā, todas sus damas se sorprendieron.
Hablaron largo rato de la injusticia de Dios, mientras las lágrimas les bañaban los ojos.

Fuente The Râmâyana of Tulsi Dâs, trad. F. S. Growse, 1883, archive.org — traduction I Choose Peace depuis l’anglais — traducción I Choose Peace desde el francés · Índice