Pundalika hizo descender a la tierra al Señor de Vaikuṇṭha; fue colmado de bendiciones. Era la fuerza de la constancia, la corona de los adoradores, firme en su fe, quien santificaba el mérito. Gracias al mérito adquirido al servir a sus padres, obtuvo un tesoro; el Brahma eterno lo abrazó. Sí, pasó con él un momento de alegría y regocijo; pues sepan que un huésped de Vaikuṇṭha fue a su casa. Bendita fue su fuerza gloriosa, su devoción conocida por todos. Tukā dice: la Liberación permanece suplicante a sus pies.
Hinduismo
Tukaram, Poema 2830
Fuente The Poems of Tukârâma, trad. J. Nelson Fraser et K. B. Marathe, 3 vol., 1909-1915, archive.org — traduction I Choose Peace depuis l’anglais — traducción I Choose Peace desde el francés · Índice