Los padres y las madres se quejan de que sus hijos no los escuchan cuando les dicen:—
«No entres en el templo: allí un ladrón de oro despoja a la gente.
Allí hay un predicador que susurra
palabras seductoras al oído de los hombres y los reduce
a la pobreza. ¿Cómo puedes seguir siendo nuestro hijo después de eso?
¡Tendrás que irte con gente desnuda!». Tuka
dice: Irán al infierno si escuchan sus
consejos.
«No entres en el templo: allí un ladrón de oro despoja a la gente.
Allí hay un predicador que susurra
palabras seductoras al oído de los hombres y los reduce
a la pobreza. ¿Cómo puedes seguir siendo nuestro hijo después de eso?
¡Tendrás que irte con gente desnuda!». Tuka
dice: Irán al infierno si escuchan sus
consejos.