Un soldado de infantería conoce la dicha de su oficio,
por eso lo ha aceptado con alegría, a cambio de su propia vida. Hace frente a las andanadas
de flechas y balas que caen sobre él, aunque
se derrame sobre él una lluvia infinita; cuando
estalla el tumulto, avanza delante de su maestro, y
su brillante armadura le sienta de maravilla. El soldado de infantería
goza de una dicha sin límites si es puro y valiente
por dentro y por fuera. Tuka dice: quien
ve que esto es verdad es sabio; cumple su
función y es feliz,
por eso lo ha aceptado con alegría, a cambio de su propia vida. Hace frente a las andanadas
de flechas y balas que caen sobre él, aunque
se derrame sobre él una lluvia infinita; cuando
estalla el tumulto, avanza delante de su maestro, y
su brillante armadura le sienta de maravilla. El soldado de infantería
goza de una dicha sin límites si es puro y valiente
por dentro y por fuera. Tuka dice: quien
ve que esto es verdad es sabio; cumple su
función y es feliz,