A quien no observa el undécimo día, considéralo un cadáver viviente. La Muerte mide su vida y rechina los dientes de rabia contra él. A quien no tiene ninguna planta de tulsi en la puerta, considera su casa un cementerio. Quien no tiene ningún adorador de Vishnu en su familia ha visto hundirse su balsa para cruzar el mar de la vida. La boca que no pronuncia el nombre de Vitthobé es, en verdad, un hoyo de curtidor. Tuka dice: sus manos son palos de madera, las de quien no va a escuchar las alabanzas de Hari.
Hinduismo
Tukaram, Poema 1054
Fuente The Poems of Tukârâma, trad. J. Nelson Fraser et K. B. Marathe, 3 vol., 1909-1915, archive.org — traduction I Choose Peace depuis l’anglais — traducción I Choose Peace desde el francés · Índice